(BUENOS AIRES).- El tupper con arroz blanco del día anterior es un clásico de las heladeras argentinas. Lejos de ser un descarte, ese arroz puede convertirse en la base de platos originales y rendidores con apenas unos minutos de preparación.
La primera opción es una pizza de arroz que no necesita amasado. Se mezclan 2 tazas de arroz cocido con un huevo, 2 cucharadas colmadas de queso rallado y una de maicena. La preparación se coloca en una pizzera antihaderente, se cocina 20 minutos hasta que la base quede firme y luego se le agrega salsa de tomate, mozzarella y los ingredientes preferidos antes de un segundo golpe de horno.
Los muffins salados de arroz son prácticos, se pueden congelar y sirven para aprovechar cualquier sobra de la heladera. Llevan 1 taza de arroz, 1 huevo, 2 cucharadas de queso blanco (o ricota) y 1 taza de choclo. Se suman 100 gramos de jamón en cubos, se reparte en moldes y se cocinan 25 minutos hasta que quedan dorados por fuera y húmedos por dentro. Esta receta admite las variantes que tengas a mano: panceta, verduras salteadas o lo que haya quedado de otra comida.
Para un bocado más tentador, las croquetas rellenas con queso suman un centro de mozzarella. Se mezclan 1 taza y media de arroz cocido con ajo, perejil, huevo, 2 cucharadas de leche, sal y pimienta. Se forman bolitas, se coloca un cubo de queso en cada una y se pasan por pan rallado antes de cocinarlas al horno, en freidora de aire o fritas.
La cuarta vuelta de tuerca son los bastones de arroz y mozzarella, un snack crocante que eleva la categoría de las sobras. Se baten 2 tazas de arroz cocido con 1 huevo y 100 gramos de mozzarella rallada, y se condimenta con orégano, sal, pimienta y ajo en polvo. Se añaden 2 cucharadas de maicena y 2 de pan rallado, se extiende la mezcla en una fuente formando un rectángulo de dos centímetros de espesor, se refrigera 30 minutos, se cortan bastones y se cocinan en horno fuerte o freidora de aire durante 15 a 20 minutos, dándolos vuelta a mitad de la cocción. Se pueden acompañar con salsa de tomate, mayonesa saborizada o una salsa de yogur.
La clave de estas cuatro recetas está en usar ingredientes que suelen estar en la heladera y transformar un descarte en un plato principal o una entrada. Cada preparación rinde entre dos y cuatro porciones según el tamaño de los moldes o las bolitas que se formen, y los tiempos de cocción no superan la media hora.
El arroz reciclado no pierde textura si se respetan los minutos de horno o fritura indicados. En las croquetas y los bastones, el reposo en heladera antes de la cocción es lo que garantiza que no se desarmen y queden crocantes por fuera. Las cuatro recetas comparten el mismo punto de partida: el arroz que iba a ser descartado. Con menos de media hora de cocción y unos pocos ingredientes extra, se convierte en pizza, muffins, croquetas o bastones crocantes sin desperdiciar nada.
