(BUENOS AIRES).- Con mayonesa comprada y unos pocos ingredientes más se pueden preparar recetas de salsas y aderezos que cambian por completo cualquier plato. El resultado parece elaborado, pero cada receta se resuelve en 5 minutos y sin ninguna técnica especial. La clave está en elegir una buena base y animarse a mezclar.
Hay opciones para todos los gustos y todas las ocasiones. Desde un alioli exprés que acompaña carnes a la plancha y verduras asadas hasta una salsa golf mejorada que lleva el clásico argentino a otro nivel con un toque de cognac o brandy. La mayonesa de la base puede ser la que más te guste: tradicional, liviana o sin huevo, según tus necesidades.
La receta del alioli exprés se prepara con cuatro cucharadas de mayonesa, dos dientes de ajo bien picados o pisados hasta formar una pasta, jugo de medio limón, sal y pimienta. Se mezcla todo y se deja reposar en la heladera al menos 15 minutos antes de servir para que el ajo se integre bien. Si preferís un sabor más suave, el ajo asado reemplaza al crudo y aporta un dulzor profundo muy distinto.

Para los amantes del picante, la mayonesa sriracha es ideal. Lleva cuatro cucharadas de mayonesa, una de salsa sriracha —o más, según cuánto calor aguantes—, una cucharadita de salsa de soja y jugo de medio limón. Con un poco más de sriracha y unas gotitas de aceite de sésamo queda casi idéntica a la famosa “mayonesa spicy” de los locales de sushi.
La mayonesa de pimentón ahumado transforma completamente el perfil de la mayonesa común. Una cucharadita de pimentón ahumado, media de ajo en polvo, unas gotas de jugo de limón, sal y pimienta, y en diez minutos de heladera tenés una salsa anaranjada rojiza perfecta para hamburguesas, sándwiches de pollo o papas rústicas al horno.
Otra receta con mucha personalidad es la mayonesa de curry: cuatro cucharadas de mayonesa, una cucharadita de curry en polvo, una de miel, jugo de un cuarto de limón y sal. El curry necesita unos minutos para hidratarse y liberar su aroma, así que conviene dejarla reposar al menos diez minutos antes de usarla en ensaladas de pasta, arroz o con pollo frío.

El dip de queso azul es intenso, cremoso y muy sabroso. Se desmenuza el queso azul con un tenedor —80 gramos—, se mezcla con tres cucharadas de mayonesa, dos de crema de leche, jugo de un cuarto de limón y pimienta negra. Si el sabor resulta muy intenso, se puede reemplazar la mitad del queso azul por queso crema y el dip queda más suave pero igual de rico. Probá la que más te tiente y dale a tus comidas ese toque de restaurante que cambia todo.
