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Cómo Riquelme usa el Mundial 2026 para negociar un refuerzo: «Paredes puede ayudar a Boca»

 

El Consejo de Fútbol analiza perfiles para sumar jerarquía y anticiparse a Europa.

 
Riquelme
Riquelme

(BUENOS AIRES).- “Juan Román Riquelme tiene la mirada puesta en el Mundial 2026 para cerrar un refuerzo que podría cambiar el rumbo del equipo”, resume la estrategia que ya se analiza en el Consejo de Fútbol de Boca. La dirigencia xeneize entiende la Copa del Mundo como una vidriera estratégica para detectar oportunidades antes de que los grandes clubes europeos avancen con ofertas difíciles de igualar.

El seguimiento del futbolista, cuyo nombre se mantiene bajo reserva, no es improvisado. Desde hace tiempo el Consejo evalúa su rendimiento, su evolución y su personalidad dentro de la cancha, con la intención de sumar jerarquía en un puesto que consideran clave para competir en el plano local e internacional. El perfil buscado, además, ya cuenta con el visto bueno del cuerpo técnico que encabeza el Vasco Arruabarrena.

Boca sabe que no puede competir mano a mano con el poder financiero de Europa, por lo que busca adelantarse”, explican cerca de la directiva. La jugada sería intentar negociar antes de que el jugador explote definitivamente o seducirlo con un proyecto deportivo atractivo que incluya protagonismo inmediato, una fórmula que Riquelme ya aplicó en otras ventanas de pases y que ahora quiere repetir con el Mundial como vidriera.

El torneo no solo eleva el nivel de los futbolistas; también dispara sus cotizaciones. Por eso la estrategia de Riquelme apunta a moverse durante la competencia, cuando el resto del mercado todavía está mirando los partidos y no haciendo números. La intención es evitar que el apuntado termine en una liga europea antes de que Boca pueda siquiera sentarse a negociar.

Desde el club remarcan que no es un interés de último momento. El Consejo de Fútbol acumula informes sobre el jugador y ya tiene definido el perfil que necesita el equipo, con un factor que para Riquelme es tan importante como lo táctico: la personalidad dentro de la cancha. El objetivo declarado es construir un plantel competitivo, equilibrado y con variantes, aprendiendo de los errores de mercados anteriores.

Un mercado con varios frentes abiertos

Mientras define este posible golpe desde el Mundial, Boca avanza en paralelo con otras negociaciones. Las gestiones por Montero y por Villa ya estarían encaminadas, aunque la apuesta por el futbolista que hoy está bajo observación en la máxima cita se perfila como la más ambiciosa de las tres.

La expectativa entre los hinchas crece al ritmo de las especulaciones en redes sociales, alimentada por el hermetismo que rodea la identidad del apuntado. “Por ahora, el nombre del jugador se mantiene bajo reserva, lo que alimenta aún más la expectativa entre los hinchas”, sostienen desde el club. El Mundial 2026 no es solo un torneo para disfrutar desde Brandsen 805: es una oportunidad concreta de mercado que la dirigencia sigue con atención y que podría sacudir el próximo libro de pases.