(BUENOS AIRES).- River inició gestiones para repatriar a Esequiel Barco, el mediocampista ofensivo que dejó el club en julio de 2024 para continuar su carrera en el fútbol ruso. La dirigencia busca sumar un volante desequilibrante como última pieza del mercado de pases.
“La idea es ir por un volante con desequilibrio y cerrar el mercado”, explicaron fuentes del club sobre el objetivo final en esta ventana. El entrenador Eduardo Coudet considera indispensable un futbolista que pueda romper líneas y aportar creatividad, después de que se cayeran los nombres de Thiago Almada y Álvaro Montoro.
El principal obstáculo para la operación es el precio que pretende el Spartak Moscú, dueño de su pase: más de cinco millones de dólares por el 50 por ciento de los derechos económicos. Barco tiene intenciones de volver al fútbol sudamericano, pero ningún club argentino pudo hasta ahora acercarse a las pretensiones rusas.
El volante llegó al Spartak a mediados de 2024 a cambio de 16 millones de dólares y se consolidó rápidamente en el fútbol europeo. Disputó 74 partidos, marcó 22 goles y entregó 18 asistencias. En mayo pasado ganó la Copa de Rusia.
Su nombre sonó en Independiente y en Boca durante este mercado de pases. En el Rojo, club donde inició su carrera profesional, las elevadas pretensiones económicas del Spartak frustraron cualquier avance. El Xeneize, por su parte, analizó la posibilidad pero nunca abrió conversaciones formales con la institución rusa.
Mientras avanza la negociación por Barco, River concretó la llegada de Ángel Correa como refuerzo estrella. El delantero campeón del mundo en Qatar 2022 firmó contrato hasta diciembre de 2029 tras una transferencia de 15 millones de dólares con Tigres de México.
Correa se suma a los cinco refuerzos ya oficializados: Nicolás Otamendi, Mauro Arambarri, Rafael Santos Borré, Lucas Beltrán y Giovanni González. En contrapartida, la comisión directiva resolvió apartar a catorce futbolistas para reducir el plantel y abrir espacio salarial.
Entre las salidas más relevantes figuran Paulo Díaz, que rescindió y firmó con Atlanta United; Maximiliano Meza, que arregló su llegada a Independiente; y Andrés Herrera, transferido al Columbus Crew de Estados Unidos. También dejaron el club Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Matías Galarza Fonda, Alex Woiski, Maximiliano Salas, Giuliano Galoppo, Ian Subiabre, Santiago Lencina y Kevin Castaño.
El recambio responde a las exigencias de un semestre cargado: River disputará el Torneo Clausura y la fase final de la Copa Sudamericana. La directiva y el cuerpo técnico esperan que el salto de calidad en los nombres se traduzca en resultados deportivos.
Si se concreta el regreso, Barco iniciaría su segunda etapa en el club tras haber jugado 127 partidos oficiales y ganado tres títulos con la banda roja. Sería el sexto refuerzo de un plantel que ya cambió su fisonomía por completo.
Las gestiones continúan y en Núñez esperan destrabar la negociación antes del cierre del mercado. El volante de 27 años es la prioridad para completar un equipo renovado con ambiciones en los dos frentes que se vienen.
