(BUENOS AIRES).- "Los sondeos que hubo por Maximiliano Salas no son por más de 3 millones de dólares. Es de los jugadores ‘borrados’ el que más difícil tiene su salida". La frase la dijo el periodista Hernán Castillo y describe el presente de Maxi Salas en River, donde la dirigencia ya rechazó una oferta de Athletico Paranaense por considerarla insuficiente y las consultas posteriores no se acercan a lo que el club pretende.
La primera oferta concreta por Maxi Salas llegó a fines de junio. El club brasileño elevó una propuesta cercana a los 4 millones de dólares y en Núñez la desestimaron sin dudar. La decisión tiene un contexto claro: Eduardo Coudet le comunicó al delantero que no lo tendría en cuenta y lo excluyó de la pretemporada en Alicante. Maxi Salas entrena desde entonces en el predio de Ezeiza junto al resto de los transferibles, a la espera de una salida que no termina de concretarse.
Los números del atacante en el Millonario no ayudan a sostener su valor. En 37 partidos marcó 7 goles y dio apenas 2 asistencias, un rendimiento que generó críticas entre los hinchas y que contrasta con los 8 millones de euros limpios que River desembolsó en julio de 2025 para ejecutar la cláusula de rescisión que lo unía a Racing.
La pulseada por el precio
"Las consultas por Salas no superaron los 2 o 3 millones de dólares", señaló Castillo. El periodista agregó que, entre los jugadores marginados, Maxi Salas es "el que más difícil tiene su salida". Los sondeos desde Brasil y otros mercados existen, pero ninguno alcanza el piso mínimo que la dirigencia conducida por Stefano Di Carlo está dispuesta a aceptar para no incurrir en una pérdida abultada.
En el Monumental no tienen apuro en malvender a Maxi Salas y tampoco contemplan un préstamo con cargo. La postura oficial es desprenderse del jugador en esta ventana, pero solo si la oferta se aproxima al monto invertido. El riesgo de que el valor del pase siga erosionándose es concreto, aunque la prioridad pasa por reducir el impacto económico de una apuesta que no funcionó.
La diferencia entre lo que River pagó y lo que el mercado ofrece volvió la operación un verdadero dolor de cabeza. Athletico Paranaense podría mejorar su propuesta en los próximos días, pero en el entorno del club admiten que recuperar los 8 millones de euros invertidos es, a esta altura, una quimera.
El libro de pases sigue abierto y la novela promete más capítulos. Por ahora, la dirigencia de River espera una oferta que le permita cerrar el ciclo de Maxi Salas sin que la herida financiera sea todavía más profunda.
