(BUENOS AIRES).- “Dificilísimo, dificilísimo, creo que es el más difícil”, soltó Carlos Tevez sin dudarlo cuando le preguntaron por el próximo rival de la Argentina en la gira de preparación para el Mundial 2026. El Apache analizó a Suiza, el equipo que enfrentará la Selección, y encendió las alarmas sobre el desafío que se viene.
Tevez, hoy conductor de televisión pero siempre voz autorizada para la Scaloneta, detalló los argumentos de Suiza. “Es un equipo donde ya viene trabajándose mucho tiempo junto, donde ya tiene un sistema de juego muy marcado, que juegan 4-2, 3-1, juegan quien juegue”, explicó.
El exdelantero puso el foco en la banda izquierda suiza, a la que calificó como “los mejorcitos que tienen”, y destacó su capacidad para adaptarse. Dijo que Suiza es “un equipo que sabe atacar y que sabe también defender, es un equipo muy versátil”.
Luego trazó una comparación con otros rivales recientes de Argentina. “No vas a encontrar un Cabo Verde o un Egipto que igual la posición de la pelota fueron 60-40. Yo creo que acá ellos te van a jugar de igual a igual”, remarcó Tevez.
El Apache también señaló que Suiza ya detectó las debilidades del campeón del mundo. “Saben también que la Argentina tiene déficit y van a ir a buscarlo”, advirtió.
La lectura de Tevez cobra relevancia en la hoja de ruta hacia el Mundial 2026, donde cada ensayo suma para que Lionel Scaloni ajuste piezas. La solidez defensiva y la presión alta que propone el equipo suizo, según el análisis, pondrán a prueba a una Selección que todavía busca consolidar su funcionamiento. Para el exjugador de Boca y la Juventus, el choque no admite distracciones porque Suiza llega con un rodaje consolidado y una identidad de juego que ya incomodó a otras potencias europeas en las eliminatorias.
El historial reciente entre ambos seleccionados agrega condimentos a la previa. Argentina viene de enfrentar rivales africanos en los que dominó la posesión sin sobresaltos, pero Tevez descartó que se repita ese escenario: el conjunto suizo propone un ida y vuelta constante, con laterales que se proyectan y un mediocampo que presiona alto. Esa intensidad, sumada a la velocidad de su banda izquierda —la zona que el propio Tevez destacó—, obligará al equipo de Scaloni a extremar la concentración durante los 90 minutos.
El partido ante Suiza se presenta, entonces, como una medida exigente de cara al Mundial 2026. Las palabras de uno de los máximos ídolos del fútbol argentino dejan en claro que no será un trámite: será un duelo que exigirá la mejor versión del equipo de Scaloni. Y el Apache, que conoce como pocos la presión de vestir la celeste y blanca, cerró su análisis con un mensaje nítido: el rival está listo para golpear donde más le cuesta a la Argentina. El desafío está planteado.
