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Boca apartó a seis jugadores: quiénes son y por qué Arruabarrena los dejó afuera «No son de mi agrado»

 

El cuerpo técnico separó a seis futbolistas y buscan definir su futuro lo antes posible.

 
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(BUENOS AIRES).- El cuerpo técnico de Boca encabezado por Rodolfo Arruabarrena definió un grupo de futbolistas que quedaron apartados del plantel principal y ya no se entrenan a la par del resto, como consecuencia directa del cierre del mercado de pases. "Cada uno tiene una situación distinta, pero todos comparten un mismo escenario: hoy no están en los planes del entrenador", describe el panorama que atraviesan los involucrados en el predio de Ezeiza.

Los futbolistas que quedaron al margen son Juan Barinaga, Marcelo Weigandt, Marcelo Saracchi, Mauricio Benítez y Juan Ramírez, a los que se suma el caso particular de Exequiel Zeballos. La determinación marca un punto de quiebre en la planificación deportiva de Boca y expone con claridad quiénes no serán tenidos en cuenta en lo que viene.

La decisión responde a una combinación de razones futbolísticas, la necesidad de reducir un plantel numeroso y situaciones contractuales concretas. El vínculo de Ramírez, por ejemplo, está cerca de finalizar, lo que acelera la búsqueda de una resolución para su caso. La medida también persigue un objetivo estratégico: acelerar definiciones y empujar salidas ahora que el mercado local ya cerró.

El caso de Zeballos tiene su propia lógica. Boca no descarta una transferencia al exterior y optó por preservarlo mientras se define su futuro. Si llega una oferta convincente, el delantero podría salir en este mismo período. No se trata de un descarte futbolístico, sino de una decisión ligada a la posibilidad de una venta que le convenga al club y al jugador.

Los seis futbolistas entrenan en horarios distintos y sin contacto con el plantel profesional en el predio de Ezeiza. Arruabarrena busca un grupo más corto, competitivo y comprometido con su idea de juego. La depuración aparece como una herramienta para ordenar al equipo y evitar conflictos por falta de minutos: el cuerpo técnico pretende que todos los que compartan el día a día tengan chances reales de jugar.

"La decisión de apartar jugadores también responde a una cuestión de convivencia", se desprende del análisis de la situación. Boca quiere evitar situaciones incómodas dentro del vestuario y prioriza un plantel en el que cada integrante sepa que puede ser utilizado. La convivencia diaria con futbolistas sin expectativas de sumar minutos era un factor de tensión que la dirigencia y el cuerpo técnico resolvieron cortar de raíz.

Con el mercado argentino ya cerrado, la dirigencia analiza alternativas para resolver cada caso: salidas al exterior, rescisiones de contrato o préstamos a ligas con ventanas abiertas. El club trabaja en conjunto con los representantes de los futbolistas para encontrar soluciones que resulten convenientes para todas las partes. No será un proceso inmediato, pero la intención es que estos jugadores puedan definir su futuro lo antes posible.

Mientras tanto, el plantel principal sigue la preparación con un núcleo más reducido. Boca avanza en una reestructuración silenciosa pero profunda que busca consolidar la base del equipo y darle continuidad a los futbolistas que Arruabarrena considera clave para su esquema. Los nombres apartados ya conocen su situación, y el próximo paso será definir dónde continuará cada una de sus carreras.