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Mauro Zárate reveló cómo resistió la presión del Xeneize: «Si sabés disfrutar es hermoso»

 

El exdelantero recordó su experiencia en el Xeneize y dejó una recomendación para afrontar la exigencia diaria.

 
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(BUENOS AIRES).- “Si sabés disfrutar del día a día es hermoso. Lo que se vive ahí es increíble”, dijo Mauro Zárate al recordar su etapa en el club. Boca contó con el exdelantero entre 2018 y 2021, un período que quedó como el recuerdo más especial de su trayectoria. La reflexión también dejó una idea sobre cómo atravesar la exigencia: disfrutar lo cotidiano aparece, para Zárate, como la manera de resistir la presión del Xeneize.

Mauro Zárate llegó a Boca en 2018, después de haber regresado a Vélez, donde era uno de los grandes ídolos de los últimos tiempos. Su decisión de abandonar el Fortín para sumarse al Xeneize provocó una enorme polémica y generó un quiebre con buena parte de los hinchas. El conflicto también alcanzó a sus hermanos y convirtió aquella transferencia en una de las decisiones más observadas de su carrera. Con el paso del tiempo, Zárate dejó atrás buena parte de la discusión pública, pero mantuvo su defensa de la elección.

Zárate sostuvo que su elección no estuvo guiada solo por el dinero, sino por el desafío de jugar en uno de los clubes más importantes de Sudamérica. En 2018, cuando confirmó su salida, había dicho: “Es un lindo desafío deportivo, si era por lo económico me quedaba en Dubai. Es un desafío jugar en Boca”. Esa declaración explicó el sentido que le daba a la llegada y la importancia que tenía para él asumir el desafío deportivo que representaba la camiseta azul y oro.

La etapa de Zárate en Boca se extendió durante tres temporadas, entre 2018 y 2021. En ese tiempo disputó partidos importantes y consiguió títulos, pero su continuidad no fue lineal. La competencia interna, los cambios de entrenadores y algunas lesiones condicionaron su presencia, aunque también atravesó momentos de protagonismo. Ese recorrido combinó logros y dificultades, sin modificar la valoración que hizo después de su paso por el club.

La presión, para el exdelantero, formó parte inseparable de la experiencia. La exposición, la presión de los hinchas, la repercusión de cada partido y la obligación de competir por títulos hacen que el día a día en Boca sea distinto al de otros clubes. Frente a ese nivel de demanda, Zárate puso el foco en una conducta concreta: “Si sabés disfrutar del día a día es hermoso. Lo que se vive ahí es increíble”. Su planteo no elimina la exigencia, pero propone atravesarla desde el disfrute de la rutina.

La mirada de Zárate coincide con la de otros jugadores que pasaron por el club. Carlos Cagna explicó que lo que se vive en Boca es difícil de transmitir y que solamente puede comprenderse cuando se lo vive desde adentro. Franco Soldano también se refirió a la particularidad del Mundo Boca y lo definió como una experiencia de enorme presión y popularidad. Las dos referencias refuerzan el eje de la reflexión de Zárate: la intensidad no se entiende por completo desde afuera.

El impacto de aquel paso también quedó ligado a la relación de Zárate con sus hermanos. En 2026, reconoció que el vínculo continúa distante y que considera que no hay vuelta atrás, una situación vinculada con la decisión de dejar Vélez. Aun con esa polémica, el exfutbolista eligió a Boca como el recuerdo más especial de su trayectoria, después de haber jugado en distintos países y en clubes importantes de Europa y Sudamérica. Mauro Zárate resumió ese balance con otra frase: “Es muy difícil explicar lo que es jugar en Boca. Fue mi mejor experiencia”.