ESPECTÁCULO

“¿Ese es Cola?”: el blooper de Charlotte Caniggia en Gran Hermano

 

La participante no reconoció a su amigo en la pantalla y desató la risa general.

 
Charlotte Caniggia
Charlotte Caniggia

(BUENOS AIRES).- «Con el resto, tenía muchas dudas pero con vos no. Es más que obvio pero igual podés ver quiénes están», le advirtió Santiago del Moro a Charlotte Caniggia frente a la pantalla de Gran Hermano. El martes por la noche, la producción les dio a las nueve jugadoras que siguen en competencia la posibilidad de elegir a un ex compañero para que las acompañe en la casa por unos días, pero lo que parecía un trámite para la hija de Claudio Paul terminó en un blooper que desató carcajadas dentro y fuera del estudio.

Las participantes fueron pasando una a una desde el SUM al living para seleccionar a su elegido. Si bien en algunos casos se vivió un instante emotivo, el turno de Charlotte Caniggia fue para descostillarse de la risa. El conductor, al igual que los televidentes, daba por sentado que Cola, su mejor amigo y cómplice de aventuras dentro del reality, era el candidato indiscutido.

Sin embargo, Charlotte Caniggia demoró bastante la decisión. Recorrió uno por uno los rostros de los ex jugadores que aparecían en la pantalla, mirando en silencio, hasta que finalmente señaló a uno y lanzó: «¿Ese es Cola? No… Qué bolu… pensé que era Cola pero no». La confesión dejó desconcertado a Santiago del Moro, que tardó unos segundos en procesar lo que acababa de ocurrir: la participante no había reconocido a su propio amigo.

Al marcarle el error, todos en el estudio se tentaron. Lejos de achicarse, Charlotte Caniggia se justificó entre risas: «¡Ay! es que está muy tapado… ¡obvio que lo elijo a él!». La escena se viralizó de inmediato entre los seguidores del programa y sumó un nuevo capítulo a la lista de desopilantes bloopers que la hermana de Alex Caniggia acumula desde su ingreso a la casa más famosa del país.

Una vez que Cola ingresó a la casa, la dupla volvió a servir show. Ninguno de los dos entendió qué era lo que tenían que hacer y se quedaron charlando y chusmeando en el medio del living, ajenos a la dinámica que el programa les había planteado. La situación obligó a que la voz de Gran Hermano tuviera que intervenir para ordenar la secuencia y permitir que el ciclo continuara con normalidad.

El episodio se dio en una noche clave para la competencia, en la que cada una de las nueve jugadoras que permanecen en carrera recibió la visita temporaria de un ex compañero. La producción buscó con esta dinámica mover el tablero de la convivencia y generar nuevos cruces entre los participantes actuales y quienes ya habían abandonado el encierro, aunque en el caso de Charlotte Caniggia el resultado fue bastante distinto al que todos esperaban.