(BUENOS AIRES).- Coudet cambió la formación de River en 24 de los 26 partidos que dirigió desde su llegada al club. La estadística expone la falta de regularidad del equipo, que viene de empatar 2-2 ante Vélez en el Monumental después de haber estado dos goles arriba.
El entrenador solo repitió una formación en dos oportunidades, ambas durante el comienzo de su ciclo. La última vez que mantuvo los mismos once de un partido al siguiente fue en abril, cuando River enfrentó a Belgrano y luego a Blooming. Desde entonces, pasaron 21 partidos sin que pudiera repetir un equipo.
Las lesiones, las suspensiones y la doble competencia obligaron a Coudet a mover piezas constantemente. A esas dificultades se sumó que algunos jugadores no pudieron ser incluidos en la lista de la Copa Sudamericana, lo que redujo todavía más las alternativas disponibles. Sin embargo, el problema no se limita a las bajas: River tampoco logró sostener un funcionamiento durante varios partidos ni definir una estructura reconocible.
El arranque del segundo semestre muestra la magnitud de las variantes. Coudet realizó cinco cambios ante Aldosivi, tres contra Barracas Central, cuatro frente a Gimnasia, seis ante Rosario Central, cinco ante Tigre, uno contra Argentinos, cinco ante Independiente Santa Fe y otros cinco frente a Vélez. En esos ocho encuentros, el promedio fue de 4,25 modificaciones por partido y River solamente ganó uno. La serie refleja que las modificaciones no lograron traducirse en una mejora sostenida de los resultados.
La situación contrasta con el inicio del ciclo. En marzo, Coudet había encontrado rápidamente una base: Beltrán; Montiel, Martínez Quarta, Rivero, Acuña; Moreno y Vera; Páez, Galván, Subiabre; y Driussi. Esa formación comenzó jugando ante Huracán y volvió a hacerlo tres días después frente a Sarmiento, antes de repetirse ante Belgrano y Blooming. La estabilidad, sin embargo, duró poco y las variantes se transformaron en una constante.
El empate ante Vélez también dejó expuesta otra de las críticas al entrenador. River tuvo un buen primer tiempo, se puso 2-0 arriba y parecía controlar el partido, pero perdió respuestas cuando el rival comenzó a crecer. Coudet fue cuestionado por la poca reacción desde el banco durante el segundo tiempo y por tardar en mover a sus suplentes, mientras varios futbolistas del equipo evidenciaban el desgaste acumulado. El equipo pasó de controlar el desarrollo a no poder sostener la ventaja conseguida en la primera mitad.
La revancha ante Independiente Santa Fe aparece como el próximo examen. Después del 0-0 en Colombia, River necesita ganar en el Monumental para avanzar directamente a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, una competencia que puede definir el futuro inmediato de Coudet. El equipo también está lejos de los primeros puestos del Torneo Clausura, por lo que necesita encontrar respuestas en una serie que puede modificar su escenario deportivo.
