RIVER PLATE

“Hay que revertirlo”: la frase de Coudet que sacude a River y enoja a los hinchas

 

El Chacho no habló en conferencia y arengó a sus jugadores en el vestuario del Monumental. La dirigencia lo respalda.

 
Coudet
Coudet

(BUENOS AIRES).- “Hay que revertirlo”, les dijo Eduardo Coudet a sus futbolistas en el vestuario del Monumental, después de la nueva derrota de River ante Rosario Central. El mensaje fue directo y buscó sacudir a un plantel que volvió a quedarse sin respuestas futbolísticas.

La caída frente al Canalla profundizó la preocupación en Núñez y el clima en el estadio estuvo marcado por los silbidos de los hinchas hacia jugadores, cuerpo técnico y dirigencia. En ese contexto de máxima tensión, el entrenador decidió no brindar la conferencia de prensa y los futbolistas tampoco hablaron, por una determinación interna para evitar declaraciones en caliente.

Apenas pisó el vestuario, Coudet transmitió una idea que considera clave para salir del mal momento. Sostuvo que el equipo tiene futbolistas de jerarquía y que todavía hay margen para cambiar el rumbo si se recupera rápido la confianza. Según su mirada, la reacción tiene que llegar ya.

Respaldo dirigencial y mercado de pases

Luego del diálogo con sus dirigidos, el Chacho también mantuvo una conversación con Stefano Di Carlo, presidente de la institución. La dirigencia mantiene la postura de respaldar al entrenador y remarca que el ciclo continúa, pese a la presión creciente de los simpatizantes y a los reclamos que ya se hicieron sentir en las tribunas.

En paralelo, la comisión directiva sigue trabajando en el mercado de pases para acercarle variantes a un técnico que necesita resultados. El equipo volvió a mostrar dificultades para generar juego y encontrar soluciones ofensivas, la principal preocupación desde el arranque de esta etapa. Las incorporaciones aparecen como una herramienta urgente para intentar torcer la racha negativa y darle al plantel alternativas que hoy no tiene.

El fantasma del pasado y la presión de los hinchas

El propio Coudet había advertido tiempo atrás que “River no da margen ni tiempo”, una frase que hoy retumba con más fuerza. La advertencia parece haberse convertido en realidad: algunos sectores del Monumental ya comenzaron a cuestionar la continuidad del cuerpo técnico y hasta pidieron el regreso de Ramón Díaz, lo que agranda el ruido alrededor de un ciclo que necesita resultados inmediatos.

Los silbidos no solo apuntaron al entrenador. Jugadores y dirigentes también quedaron en la mira de una hinchada que acumula fastidio. La falta de respuestas ofensivas y la imagen de desconcierto que mostró el equipo sobre el césped del Monumental alimentaron un malestar que ya venía gestándose en las fechas anteriores.

Coudet entiende que el plantel tiene con qué salir adelante y apostó a un mensaje inequívoco casa adentro. Sabe que los próximos partidos definirán buena parte del respaldo que hoy le sostiene la dirigencia y que el margen de error se achica con cada presentación.

River atraviesa horas decisivas. El respaldo institucional está firme, pero la exigencia crece y el calendario no da tregua. El mensaje del técnico ya fue transmitido en el vestuario: hay que revertir la situación antes de que la crisis se profundice.