(BUENOS AIRES).- La FIFA descartó la venta de una parte de los derechos comerciales del Mundial después del fuerte rechazo que encabezaron la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática. El presidente Gianni Infantino anunció que la iniciativa no seguirá adelante y que el organismo continuará gestionando por sí mismo el negocio más lucrativo del fútbol internacional.
La iniciativa preveía crear una sociedad comercial con el nombre de FIFA Forward Enterprise (FFE), que iba a administrar los derechos del Mundial masculino, del Mundial femenino y otros torneos. El plan original contemplaba ceder una participación minoritaria a inversores privados a cambio de miles de millones de dólares que, según el organismo, se destinarían al desarrollo global del fútbol.
La UEFA encabezó la oposición al proyecto, con el respaldo explícito de la Concacaf y de la Confederación Asiática. Otras asociaciones también manifestaron reparos por la falta de consenso y el riesgo de entregar una porción del negocio más valioso del fútbol a capitales externos.
Gianni Infantino reconoció que la propuesta había generado una división interna que atentaba contra el objetivo de mantener unida a la organización. Por eso anunció oficialmente el archivo de la iniciativa y aseguró que la FIFA continuará administrando directamente los derechos comerciales de sus competencias.
La decisión representa un revés político significativo para el dirigente suizo, que había impulsado personalmente la nueva estructura empresarial como herramienta para incrementar los recursos destinados a las 211 asociaciones miembro de la FIFA. La propuesta no logró reunir el respaldo necesario y la falta de consenso terminó por sellar su destino.
El debate interno desnudó tensiones dentro del organismo rector del fútbol mundial. Durante la controversia surgieron críticas y se produjeron renuncias de colaboradores cercanos a Infantino, quienes cuestionaron el proceso con que se manejó la propuesta y advirtieron sobre el impacto que podía tener en la gobernanza del fútbol internacional.
Con la marcha atrás ya oficializada, la FIFA busca cerrar uno de los episodios más conflictivos de la gestión de Infantino y concentrarse en la organización de los próximos torneos. Si bien el organismo aclaró que seguirá explorando nuevas formas de financiar el desarrollo del fútbol, la posibilidad de vender una participación del negocio del Mundial quedó definitivamente descartada tras la falta de consenso entre sus miembros.
