(BUENOS AIRES).- “A partir de una mejoría en la seguridad defensiva y en su eficacia ofensiva, el Boca del Vasco deberá empezar a saldar esta cuenta que se inició en la década pasada (3G, 5E, 8P) y que tuvo una incipiente continuidad en la noche de Avellaneda”, sostuvo Hugo Balassone al evaluar la deuda de Boca y Rodolfo Arruabarrena en los clásicos. El 24 de agosto de 2026, el equipo no pudo conseguir su primera victoria de la etapa actual de Arruabarrena frente a Racing en Avellaneda.
“El ciclo anterior de Arruabarrena quedó marcado como el de un Boca de buen juego y con ambición ofensiva, que le ha permitido ganar campeonatos locales, aún en torneos de 30, pero que al mismo tiempo quedó muy marcado y muy estigmatizado por las derrotas frente al River de Gallardo”, escribió Hugo Balassone. El periodista diferenció así el funcionamiento ofensivo de aquel equipo de los resultados que obtuvo contra los rivales tradicionales.
La Sudamericana 2014 ocupa un lugar central en esa lectura porque, para Balassone, abrió la etapa exitosa de River y anticipó otra eliminación de Boca en la Copa Libertadores. “Es muy recordada aquella Sudamericana 2014 que abrió la era exitosa del rival de toda la vida y que marcó el precedente de la eliminación posterior en la Copa Libertadores aquella noche del Panadero y el gas pimienta.” La primera etapa de Arruabarrena tampoco terminó únicamente por los cruces con River: “Sin embargo, aquella primera etapa del Vasco no se extinguió solo por River. El golpe final lo dio San Lorenzo con aquella goleada en Córdoba por la Supercopa Argentina.”
La deuda de Rodolfo Arruabarrena con los clásicos
Rodolfo Arruabarrena todavía no pudo ganar un clásico en su etapa actual al frente de Boca. El traspié frente a Racing en Avellaneda prolongó una cuenta que el entrenador ya arrastraba de su ciclo anterior. “Es decir: el historial de Arruabarrena frente a los clásicos rivales es negativo, deficitario”, afirmó Balassone.
San Lorenzo e Independiente aparecen como los próximos rivales tradicionales que Boca deberá enfrentar fuera de su cancha. “Para el Vasco y para Boca debe ser un desafío esto de ganar partidos ante rivales tradicionales, ya que jugará con todos: tendrá que ir a la cancha de San Lorenzo como a la de Independiente.” El planteo de Hugo Balassone apunta a que el equipo no limite su respuesta a los partidos contra River.
La gestión Riquelme consiguió que Boca le ganara a River, pero los números generales siguen siendo adversos: ganó 12 de los 51 clásicos, con 22 empates y 17 derrotas. En 2025, Racing e Independiente eliminaron a Boca en la Bombonera en partidos decisivos. Balassone sostuvo que el equipo debe volver a vencer a esos dos rivales, a los que describió atravesando momentos de turbulencia institucional y con planteles de menor calidad que el de Boca.
Los equipos de Arruabarrena, según el análisis, tienen una identidad ofensiva y osada, con espacio para los juveniles. “Los equipos de Arruabarrena son ofensivos y osados: el DT se anima a poner pibes y lo ha demostrado en sus diferentes etapas. En el pasado promovió a Cristaldo, a Cubas, a Bentancur, a Komar. En este tiempo aparecieron con él Leo Flores, Jagger Herrera, Dylan Gorosito, Aranda tuvo pista y más profundidad en su juego, aunque ya había aparecido con Úbeda.”
El historial de la etapa anterior quedó resumido en el registro de 3G, 5E y 8P, una marca que Balassone vinculó con las derrotas ante los clásicos rivales. Para dejar atrás esa deuda, el análisis reclama una mejoría en la seguridad defensiva y en la eficacia ofensiva. El desafío inmediato será que Boca pueda imponerse cuando visite a San Lorenzo y a Independiente.
