(BUENOS AIRES).- Independiente perdió 4-0 ante Atlético Tucumán y quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Argentina, en una noche que profundizó el mal momento del conjunto de Avellaneda. El equipo dirigido por Gustavo Quinteros se despidió de una de las competencias que todavía tenía por delante en el semestre.
Independiente llegó al duelo con la obligación de reaccionar después de un comienzo irregular en el Torneo Clausura. El conjunto de Avellaneda no encontró respuestas y terminó superado por Atlético Tucumán, que aprovechó prácticamente todas las ventajas que recibió.
El equipo de Quinteros volvió a mostrar poca solidez defensiva, dificultades para generar juego y una preocupante falta de respuestas cuando el rival golpea. Los mismos problemas habían aparecido en presentaciones anteriores y se repitieron en una noche donde nada salió según lo planeado.
Atlético Tucumán salió decidido a aprovechar las dudas del Rojo y encontró rápido los caminos para lastimarlo. Independiente nunca consiguió controlar el partido y cada avance del Decano generó peligro sobre el arco defendido por Rodrigo Rey. La goleada terminó reflejando la superioridad del conjunto tucumano, que fue contundente y no perdonó las oportunidades que tuvo.
El resultado dejó expuestas las dificultades de un equipo que atraviesa mucha incertidumbre. Independiente no solo quedó afuera de la Copa Argentina, sino que recibió un golpe anímico justo cuando necesitaba una victoria para empezar a cambiar su presente.
La eliminación volvió a poner el foco sobre Gustavo Quinteros. El entrenador llegó con la intención de construir un equipo competitivo, pero los resultados y el funcionamiento todavía están lejos de convencer. Después de una actuación tan negativa, el técnico deberá encontrar soluciones rápidas para evitar que la crisis deportiva se profundice.
Quinteros ya había manifestado su preocupación por la cantidad de jugadores disponibles y por las bajas que sufrió el equipo durante el mercado de pases. Esa inquietud quedó expuesta en cancha: el plantel se mostró corto de variantes para torcer el desarrollo del partido una vez que Atlético Tucumán tomó la ventaja.
El pedido de disculpas del capitán
Iván Marcone salió a dar la cara en nombre del plantel. El capitán de Independiente reconoció el dolor por la eliminación y pidió disculpas a los hinchas que acompañaron al equipo. El mediocampista entendió la bronca del público y aseguró que los jugadores deberán hacerse cargo de la situación.
Marcone admitió que el equipo debe mostrar otra imagen y que los referentes tienen que asumir la responsabilidad de ayudar a los futbolistas más jóvenes. Su mensaje tuvo especial relevancia porque la goleada generó una enorme preocupación entre los hinchas.
La dirigencia deberá analizar ahora si incorpora futbolistas capaces de darle otra jerarquía al plantel. Independiente tendrá que concentrarse en el Torneo Clausura, con un calendario que no le dará demasiado margen para lamentarse. El desafío de Quinteros será reaccionar antes de que este golpe se transforme en una crisis todavía mayor.
