(BUENOS AIRES).- "Jugar contra Boca para nosotros es como tocar el cielo con las manos", dijo Luis Vidal, presidente de Deportivo Recoleta, en una entrevista con el diario Olé. El dirigente del modesto club paraguayo palpitó la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana, que arranca el martes 11 de agosto a las 19.00 en Buenos Aires y se define una semana más tarde en Asunción.
Vidal explicó por qué decidió otorgar 20.000 localidades a los hinchas de Boca para el partido de vuelta, un número muy superior a las 2.000 que exige como mínimo la Conmebol. "Como no darle a Boca esa cantidad de localidades sabiendo que Recoleta es un equipo que tiene máximo 2.000 personas por partido, que si bien el deporte paraguayo estará atento y todos los clubes, confiamos en que la gran cantidad de gente va a venir de la Argentina o de los bosteros que viven en Paraguay o argentinos que inclusive vayan a apoyar a Boca en Paraguay", sostuvo.
El mandamás no ocultó su admiración por el rival y se explayó sobre lo que significa este cruce para la institución que conduce. "Jugar contra Boca para nosotros es como tocar el cielo con las manos, jugar con el más grande seguramente en títulos internacionales en Sudamérica, entre Intercontinentales y Copas de Libertadores. Y el posicionamiento del nombre de nuestro club y la historia de que no sabemos cuándo podremos enfrentar a un grande del continente en un torneo internacional, que en 95 años es la primera vez. Ya lo hicimos con Santos, ya lo hicimos con otro campeón de América como San Lorenzo, y ahora la frutilla del postre sería poder jugar con Boca y si vamos a hacer historia, hagamos la bien", afirmó.
Vidal también dejó en claro la filosofía del club respecto al espectáculo. "Para nosotros el fútbol es una fiesta, es una pasión. Creemos que, más allá de lo deportivo, de la localía, de sacar ventaja, hay que jugar en el mejor escenario con público. Odiamos los estadios vacíos, odiamos un Defensores del Chaco que se vean las tribunas vacías y lo que queremos es eso, que se vea un marco de público que acorde a la Copa Sudamericana. No importa que seamos visitantes en nuestro propio país, si finalmente lo fuimos con Santos y también es normal que un gran equipo con tanta gente, tanta pasión como Boca venga a Paraguay, y la idea es facilitarles todas las comodidades", aseguró.
Recoleta hace de local habitualmente en el estadio Roque Battilana, con capacidad para 6.000 espectadores, pero para la Copa Sudamericana debe mudarse al Defensores del Chaco porque su cancha no cumple con los requisitos de la Conmebol. La dirigencia buscó sacar rédito de la convocatoria de Boca y puso a disposición 20.000 entradas para la parcialidad visitante. El propio Vidal ya había sido noticia en noviembre del año pasado, cuando a los 51 años, 11 meses y 20 días ingresó a los 91 minutos del empate 0-0 ante Nacional y se transformó en el futbolista más longevo en jugar en la Primera División de Paraguay.
El presidente que quiere volver a la cancha
El entrenador Jorge González Frutos contó que intentó convencer al dirigente para que repita la experiencia a nivel internacional. "Soy yo el que le quiere obligar a que juegue. Él ya está bajoneado porque quería jugar un poco más en torneos locales. Luego de la ley que salió le dije: 'Presi, pero para la Conmebol u otro torneo igual usted no está inhabilitado ahí'", reveló el técnico. Y agregó: "Está en la lista de la Sudamericana, pero me pidió solamente sumar minutos en un caso extremo. Solo si estamos clasificados, él podría jugar".
La serie ante Boca arranca el martes 11 de agosto a las 19.00 en Buenos Aires y la revancha se jugará una semana después en Asunción, con un Defensores del Chaco que promete estar teñido de azul y oro.
