(BUENOS AIRES).- Lionel Messi confirmó su retiro del conjunto nacional y dejó vacante la camiseta número 10 de la Selección Argentina. La salida del capitán abre una nueva etapa para el equipo y plantea quién será el futbolista encargado de llevar el dorsal que durante casi dos décadas estuvo ligado a su figura.
La camiseta número 10 tiene un peso especial en la historia argentina. Durante años estuvo asociada a Diego Maradona y posteriormente pasó a Messi, dos futbolistas que llevaron ese número a un nivel histórico. Por eso, la elección de un nuevo dueño no será solamente una decisión de plantel: también implicará asumir comparaciones inevitables con el capitán que se retira. Quien la reciba deberá afrontar desde el primer partido una presión distinta a la de cualquier otro dorsal.
Nicolás Paz aparece entre los principales candidatos. El mediocampista surgido de las inferiores de Real Madrid ya tuvo participación con la Selección Mayor y es uno de los jóvenes que más expectativas genera. Su capacidad técnica, su facilidad para jugar entre líneas y la personalidad que mostró lo ubican como una alternativa para asumir un papel cada vez más importante.
Julián Álvarez también reúne argumentos para heredar el dorsal. El delantero fue campeón del mundo en Qatar 2022 y forma parte de la generación que deberá tomar la posta en la Albiceleste. Su experiencia en partidos de máxima exigencia con Argentina puede ser determinante para afrontar la presión que acompañará a la camiseta de Messi.
Thiago Almada completa el grupo de nombres que aparece en la discusión. El futbolista formó parte del proceso de Scaloni y tiene condiciones para transformarse en uno de los referentes ofensivos del seleccionado durante los próximos años. Su eventual elección representaría otra forma de distribuir el protagonismo que antes concentraba Messi.
Scaloni deberá reconstruir el equipo sin su principal figura y repartir responsabilidades entre varios jugadores. Messi no aportaba solamente goles y asistencias: también lideraba, organizaba los ataques, llevaba la cinta de capitán y funcionaba como referencia emocional de una generación que ganó la Copa América, la Finalissima y el Mundial. La idea de la nueva Selección es evitar que un solo futbolista cargue con la responsabilidad de reemplazarlo. El desafío, entonces, no se limita a encontrar un nuevo dueño para la camiseta, sino a construir una identidad renovada alrededor de varios líderes.
La decisión sobre la 10 puede tomarse de inmediato o quedar postergada durante un tiempo como homenaje al capitán. La tradición argentina indica que el dorsal seguirá existiendo, aunque todavía no hay un heredero natural que pueda ocupar el lugar simbólico que dejó Messi. El rosarino se convirtió en el máximo goleador de Argentina y ganó la Copa América, la Finalissima y el Mundial; por eso, Nicolás Paz, Julián Álvarez, Thiago Almada y otros jóvenes podrán recibir la camiseta, pero no la historia que construyó quien la llevó durante tantos años. La camiseta tendrá un nuevo dueño tarde o temprano, pero el lugar que dejó Messi no podrá ser ocupado por un solo jugador.
