(BUENOS AIRES).- «Llevo tres años acá en el club, el cariño que me tiene me lo ha hecho saber pero creo que fue una declaración que no me gustó, no lo siento así. Si para él soy Haaland entonces tengo que cobrar también como él. Es una decisión, un cariño y un aprecio que me tiene él, piensa eso y quizás tenemos diferencias pero bueno, estoy entrenando siempre, no falto a un entrenamiento, estoy a disposición del cuerpo técnico que después es el que decide quién juega y quién no», dijo Lucas Passerini, el delantero de Belgrano de Córdoba que Juan Román Riquelme buscó para Boca Juniors. La frase deja en evidencia el malestar del goleador con Luis Fabián Artime, director deportivo del Pirata, que semanas atrás lo había definido como el «Haaland sudamericano» en plena negociación con el Xeneize.
Passerini viene de marcar un gol en la victoria de Belgrano ante Banfield por la cuarta fecha del Torneo Clausura. Fue su tanto más fresco después de haber sido una de las figuras en la obtención del Torneo Apertura 2026, donde el conjunto cordobés amargó a River Plate en la final.
Desde su llegada a Belgrano, el atacante acumula 78 partidos oficiales, 21 goles y 8 asistencias. Además se consagró campeón del Apertura de este año, un rendimiento que alimentó el interés de varios clubes grandes de la Liga Profesional y, sobre todo, de Juan Román Riquelme.
Boca Juniors no se quedó atrás: presentó una primera oferta de 3 millones de dólares por el pase del delantero. La dirigencia de Belgrano la consideró insuficiente y respondió con una contraoferta de 6 millones de la misma moneda. Luego, para acercar posiciones, bajó sus pretensiones a 5 millones, cifra que sigue trabando la transferencia.
El origen del enojo de Passerini con la directiva cordobesa está en aquella comparación con el noruego Erling Haaland que hizo Artime. «Si para él soy Haaland entonces tengo que cobrar también como él«, fue el descargo del jugador ante esa definición, que rápidamente se viralizó en redes sociales. El delantero también aclaró que mantiene su profesionalismo: «estoy entrenando siempre, no falto a un entrenamiento, estoy a disposición del cuerpo técnico».
A pesar de la tensión con la cúpula de Belgrano y del interés concreto de Juan Román Riquelme, Passerini continúa enfocado en el equipo de Ricardo Zielinski. Lleva tres años en la institución y, según sus dichos, no va a forzar una salida pese a las diferencias económicas y el malestar con los elogios incómodos de Artime.
Mientras la novela del pase sigue sin resolverse, Boca Juniors pone la cabeza en la Copa Sudamericana: este martes 11 de agosto recibe a Recoleta FC de Paraguay por la ida de los octavos de final, a las 19. Luego, por el Torneo Clausura, visitará a Platense el sábado 15.
