(BUENOS AIRES).- «El relleno debe quedar húmedo y jugoso, pero nunca aguado», dice Cucinatis, el cocinero que propone una receta de empanadas árabes bien caseras y sin repulgue. Con carne picada, tomate, cebolla, limón y una masa sencilla, se pueden preparar en dos versiones: la clásica triangular o la abierta.
La receta es ideal para una comida de fin de semana porque no hace falta cocinar el relleno antes de armar las empanadas. Además, la masa casera queda muy superior a una tapa de empanada común. El relleno se puede condimentar con especias bien argentinas o con baharat, el mix típico de la cocina árabe, y el toque fresco lo aportan unas hojas de menta picada.
Ingredientes
Para la masa:
500 g de harina 0000
10 g de sal
5 g de levadura fresca
250 a 280 cc de agua tibia
30 cc de aceite de oliva o neutro
Para el relleno:
500 g de carne picada vacuna (bola de lomo o roast beef)
2 tomates bien picados
1 cebolla grande, bien picada
½ morrón rojo picado
Jugo de 1 limón
1 cucharadita de pimentón dulce y 1 pizca de comino (o 1 cdta. de baharat)
Sal y pimienta a gusto
Unas hojas de menta (o perejil)
Para la masa, colocá la harina en un bowl y mezclala con la sal. Hacé un hueco en el centro y agregá la levadura previamente activada, el aceite y parte del agua tibia. Integrá todo y añadí el resto del agua de a poco hasta obtener una masa suave y lisa. Tapá el bowl y dejá descansar unos 30 minutos hasta que aumente ligeramente su volumen.
Mientras la masa descansa, prepará el relleno. Colocá la carne picada en un bowl y sumale el tomate, la cebolla, el morrón, el jugo de limón, el pimentón, el comino, sal, pimienta y las hojas de menta o perejil. Mezclá todo muy bien y llevá la preparación a la heladera por al menos 30 minutos —incluso podés hacerlo con horas de anticipación y queda mejor—. Este paso es clave: el limón empieza a “curar” la carne y los sabores se integran a fondo. Si después del reposo largó demasiado líquido, escurrílo apenas; el relleno debe estar húmedo, no aguado.
Dividí la masa en bollitos de unos 50 gramos cada uno y dejalos descansar tapados otros 20 minutos. Después estirá cada bollito hasta formar un disco de 12 a 14 centímetros de diámetro. Colocá una cucharada generosa de relleno en el centro y aplastalo un poco sin llegar a los bordes. Para la forma clásica levantá tres sectores del borde y unilos en el centro formando un triángulo, dejando una pequeña abertura. Si preferís la versión abierta, dejalas como pequeñas pizzas al estilo lahmayin.
Distribuí las empanadas en una placa enharinada o apenas aceitada y llevalas a horno bien fuerte, entre 220 y 240 °C, durante 10 a 15 minutos. La masa tiene que quedar cocida y los bordes bien dorados. Servilas recién hechas, cuando todavía están calientes y el relleno conserva toda su jugosidad.
Cucinatis insiste en que la temperatura alta es la clave para que la masa se dore rápido sin que la carne pierda humedad. Y si preparás la masa con anticipación, mejor: después del primer levado, podés guardarla tapada en la heladera y dejarla atemperar antes de formar los bollitos. Una receta simple que se vuelve adictiva: animate a probarla este finde.
