(BUENOS AIRES).- El puré de papas sobrante puede convertirse en tres recetas rápidas: waffles, tortitas rellenas y nuggets de pollo. La propuesta parte de 300 g de puré frío y permite aprovechar lo que quedó en la heladera para preparar opciones dulces, saladas o una comida completa.
Armando Esquivel es el autor de estas recetas y, desde su cuenta @armandococinando, se dedica a mostrar 100 formas de hacer papas. Las preparaciones también funcionan con puré de papas en copos, siempre que tenga una consistencia firme y permita formar las masas.
Waffles, tortitas y nuggets
La receta de waffles de papa rinde entre 2 y 3 unidades y lleva 5 minutos de mezclado y 8 de cocción. Para hacerlos necesitás 300 g de puré de papas frío, 1 huevo, 1 cucharada de polvo para hornear, harina de trigo en cantidad necesaria y sal o azúcar, según elijas una versión salada o dulce. Mezclá el puré con el huevo y el polvo para hornear, sumá la harina de a poco hasta lograr una pasta maleable y cociná la preparación en una wafflera o en una sartén antiadherente con un hilo de aceite, a fuego medio, hasta que quede dorada y crocante.
Las tortitas de papa rinden 4 a 5 unidades y requieren 10 minutos de armado y 10 minutos de sartén. La masa se prepara con 300 g de puré frío, 2 cucharadas de almidón de maíz, sal y pimienta a gusto. Uní todo hasta formar una mezcla uniforme, tomá porciones, aplastalas en la palma de la mano y colocá en el centro un cubo de queso fresco o muzzarella; también podés sumar carne picada cocida. Cerrá bien cada tortita y dorala en una sartén con aceite, a fuego medio, durante 4 a 5 minutos por lado.
Los nuggets de pollo y papa rinden entre 10 y 12 unidades y llevan 15 minutos de armado y 12 de cocción. Para la mezcla se necesitan 300 g de puré frío, 300 g de pechuga de pollo picada bien fina o procesada, sal, pimienta, ajo en polvo y 1 cucharada de almidón de maíz o pan rallado. Formá los nuggets con las manos apenas húmedas y llevalos al congelador o a la heladera durante 15 minutos para que tomen firmeza.
Después del enfriado, pasá cada nugget por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado o rebozador crocante. Podés cocinarlos en una freidora de aire a 200 °C hasta que se doren, o freírlos en abundante aceite caliente hasta que el pollo esté completamente cocido y el rebozado quede crocante. En esta alternativa, el tiempo de cocción indicado es de 12 minutos.
Los waffles se pueden servir calientes con huevos revueltos, palta o queso crema si preferís una preparación salada. Para una versión dulce, combinan con mermeladas, cremas y frutas. Las tortitas, en cambio, quedan listas cuando el exterior está crocante y el queso se derrite en el centro.
Esta receta permite elegir qué hacer según el puré disponible y el momento del día. Si buscás una opción para la merienda, los waffles son los más prácticos; para una comida, las tortitas y los nuggets aprovechan la misma base y suman queso o pollo. Si te sobró puré, tenés que probar estas tres alternativas.
