(BUENOS AIRES).- “Ideal para dejar lista con anticipación o congelar en porciones, esta salsa de berenjenas con tomate fresco y albahaca es un clásico de la cocina italiana que transforma cualquier plato de pasta en un menú de restaurante”, escribió Marisa Cortéz. Con apenas cinco ingredientes, esta receta es la excusa perfecta para salir del tuco de siempre y sumarle sabor mediterráneo a los fideos.
La salsa se prepara con ingredientes frescos y guarda todo el sabor mediterráneo. Podés usarla con espaguetis, penne rigate o la variedad de pasta que más te guste, e incluso sumar un toque de ricotta o aceitunas por encima antes de servir.
Ingredientes
1 kg de tomates perita frescos (o 700 g de passata)
1 cebolla mediana (120 g)
Hojas de albahaca fresca a gusto
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 g)
Sal fina a gusto
500 g de berenjenas
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (50 g)
Sal y pimienta negra a gusto
Picá la cebolla finamente y rehogala en una sartén con el aceite de oliva y una pizca de sal a fuego medio-bajo durante 10 minutos.
Cuando la cebolla esté transparente, cortá los tomates en cubitos, sumalos a la sartén, sazoná con sal, tapá y cociná a fuego bajo durante 20 minutos.
Mientras tanto, cortá las berenjenas en rodajas y luego en cubitos de 1 cm. Calentá las 3 cucharadas de aceite en una sartén limpia, agregá los cubitos de berenjena, salá y cociná a fuego vivo durante 10 minutos, removiendo seguido.
Destapá la salsa de tomate, cociná 5 minutos más para reducir y pasala por un pasapurés o chino para retirar la piel y las semillas. Sumá la pimienta a las berenjenas, volcá la salsa de tomate colada sobre ellas y agregá las hojas de albahaca fresca. Dejá reducir todo a fuego suave de 3 a 4 minutos para que se integren bien los sabores antes de mezclar con la pasta.
Esta receta también tiene variantes prácticas. Si en lugar de tomates frescos usás passata o tomate triturado de lata, salteás el colado y la cocción total lleva entre 30 y 40 minutos. La salsa se conserva en la heladera hasta 2 días en recipiente hermético, o podés congelarla en porciones para tenerla siempre a mano. Un toque de ají molido o aceitunas negras picadas al final le dan un sabor extra. Probala y vas a ver cómo esta receta transforma un plato de fideos en un festín.
