BOCA JUNIORS

Riquelme cuestionó el juego de Boca y dejó un fuerte mensaje a los jugadores: “Este tipo de jugadas no pueden repetirse”

 

El presidente del Xeneize cuestionó la jugada del gol de O’Higgins.

 
Riquelme
Riquelme

(BUENOS AIRES).- “No puede pasar”, afirmó Juan Román Riquelme tras la clasificación de Boca a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El presidente del club no ocultó su malestar por la forma en que el equipo avanzó: el Xeneize sufrió ante O’Higgins, empató la serie y definió todo desde los penales.

Riquelme quedó especialmente disconforme con el gol del conjunto chileno. La jugada nació de un saque lateral y volvió a exponer las dificultades defensivas para sostener la ventaja y controlar los momentos importantes del partido. La clasificación trajo alivio por el resultado, pero también encendió algunas alarmas: el equipo todavía depende de las definiciones por penales para seguir en competencia.

En la misma línea, el entrenador Rodolfo Arruabarrena ya había señalado después del encuentro que el equipo debía mejorar la presión, estar más junto y corregir algunos detalles que aparecen en los momentos determinantes. La llegada del Vasco busca darle una identidad clara al conjunto, aunque el proceso necesita tiempo para consolidarse.

El error que no puede repetirse

Para Riquelme, una pelota parada que empieza con un lateral no puede transformarse en tanto peligro dentro del área propia. Entiende que este tipo de situaciones no pueden repetirse en las instancias decisivas porque, en un torneo internacional, cualquier desconcentración puede dejar afuera a un equipo. La bronca dentro del club apuntó directo a esa jugada puntual que complicó al Xeneize cuando debía controlar el trámite.

Boca no logró dominar completamente el desarrollo. Alternó pasajes de buen juego con largos tramos de baja intensidad y permitió que el rival creciera, por lo que terminó sufriendo hasta la tanda de penales. Allí, el arquero Álvaro Montero fue determinante para superar una serie que se había tornado incómoda y que amenazó con una eliminación temprana.

Pese a eso, el presidente confía en el trabajo de Arruabarrena y en la jerarquía del plantel. La dirigencia pretende que el equipo eleve rápidamente su nivel y no siempre dependa de situaciones límite para avanzar.

Lo que viene

Riquelme dejó en claro que la intención es construir un Boca más sólido, que resuelva los partidos desde el juego y no dependa siempre de la reacción o de la efectividad desde los doce pasos. Sabe que el calendario será exigente y que habrá poco margen de error en las próximas semanas.

Con el pase a octavos ya en el bolsillo, el Xeneize deberá corregir rápido esos detalles defensivos y de concentración. Riquelme sintetizó el mensaje: avanzar era importante, pero el equipo todavía tiene aspectos por mejorar para estar a la altura de la camiseta. La serie contra O’Higgins quedó atrás y ahora el foco está puesto en lo que viene, con la obligación de mostrar otra imagen en la cancha.