(BUENOS AIRES).- “Los chicos me lo dicen jodiendo. Cuando pateamos en las prácticas, ahí me dicen Haaland”, explicó Santiago Ascacibar después de marcar el primer gol de Boca en la victoria ante Recoleta. El triunfo del 19 de agosto de 2026 le permitió al equipo avanzar a los cuartos de final, mientras el mediocampista agradeció a los hinchas que viajaron a Paraguay. La nueva etiqueta resume un cambio en su juego: ahora llega mucho más al área y sostiene una producción goleadora que antes no era habitual.
Rodolfo Arruabarrena logró explotar en Ascacibar una faceta más ofensiva, respaldada por un mediocampo que se complementa, le da libertad y le permite llegar más al área. Con el entrenador, el volante suma cinco goles en diez partidos, una cifra que explica por qué sus compañeros empezaron a llamarlo Haaland cuando patea en las prácticas. El apodo nació en el plantel de Boca y toma como referencia a Erling Haaland, delantero del Manchester City.
Santiago Ascacibar también atravesó una transformación respecto del jugador que surgió en Estudiantes y luego se fue a Alemania, identificado con la recuperación, la intensidad y el despliegue. En ese recorrido formó parte de la primera etapa de Lionel Scaloni en la Selección, todavía sin Lionel Messi. “La verdad es que venía haciéndolo varios años atrás con Eduardo en Estudiantes. Lo que sucede es que a veces llegaba y no se daba. Ahora es como que se abrió el arco y hay que seguir aprovechándolo”, dijo después de la goleada. En Boca ya suma ocho goles en 28 encuentros, con un promedio superior al que tenía en Estudiantes.
El apodo, los parecidos y el historial con Haaland
Erling Haaland y Santiago Ascacibar ocupan lugares opuestos en la cancha y también presentan diferencias físicas marcadas. Erling Haaland, de 26 años y 1,95 metro, es uno de los mejores delanteros de la actualidad y una figura de Noruega; Ascacibar tiene 29 años, mide 1,70 metro y construyó su carrera desde el mediocampo. La distancia aparece también en los números generales: Haaland acumula 299 goles en 386 partidos, mientras Ascacibar suma 28 en 365.
La comparación cambia al tomar como referencia el período posterior a la Copa del Mundo. Desde entonces, Ascacibar lleva cinco goles, mientras Haaland disputó un solo encuentro: la derrota por 3-0 ante Arsenal por la Community Shield, sin convertir. El intercambio entre risas quedó resumido en otra respuesta del jugador de Boca: “¿Quién está mejor, Haaland o Ascacibar? No, no, Haaland, Haaland”, dijo.
Ascacibar también alimenta el juego por su apariencia. Usa el pelo atado y rapado a los costados, un estilo con algo de vikingo que en algunas ocasiones completó con trenzas, un look que también se le vio a Haaland. El vínculo con Boca y Diego Maradona aparece como otro punto en común: Ascacibar lleva ese fanatismo tatuado en la piel, mientras al noruego se lo vio más de una vez con la camiseta azul y oro, incluso con la 10 de Maradona en la espalda. Las familias de ambos suman otra coincidencia: Santiago Ascacibar y Erling Braut tienen cuatro hermanos, aunque en la familia Ascacibar son todos hermanos directos y varones. Haaland tiene una hermana y un hermano directos, además de dos hermanastras por el segundo matrimonio de su papá, Alf-Inge.
Ascacibar y Haaland también comparten un antecedente dentro de una cancha. Se enfrentaron en la Bundesliga durante la temporada 2021/22, cuando el Ruso jugaba en el Hertha Berlín y el noruego en el Borussia Dortmund; ambos fueron titulares. El saldo quedó repartido: el equipo de Ascacibar ganó 3-2 el primer duelo y luego cayó 2-1, con un gol de Haaland en ese segundo cruce. Así, el nuevo apodo en Boca combina la racha goleadora del mediocampista, algunos rasgos fuera de la cancha y un historial directo frente al dueño original del nombre.
