(BUENOS AIRES).- “Hola, hinchas de River, ¿cómo están? Acá les habla Thiago Almada. Estoy muy feliz de poder estar acá. Estoy cumpliendo un sueño de jugar en un club como River Plate y quería agradecerles por el cariño, por el mensaje que me han mandado todo este tiempo y espero poder darles muchas alegrías. Un abrazo grande”, dijo Thiago Almada en el video oficial de presentación. El campeón del mundo firmó su contrato con River hasta el 31 de diciembre de 2030, en una operación que se cerró en 20 millones de dólares y que ya es la transferencia más cara en la historia del fútbol argentino.
La llegada de Thiago Almada se produce en el peor momento deportivo del club de Núñez en la era profesional. El equipo arrastra cuatro derrotas consecutivas en el Torneo Clausura sin haber marcado un solo gol, está último en su zona y acumula seis caídas al hilo en torneos de AFA, una racha que no tiene antecedentes. A eso se le sumó una eliminación temprana en los dieciseisavos de final de la Copa Argentina a manos de Aldosivi. La dirigencia, con Stefano Di Carlo a la cabeza, aceleró la búsqueda de refuerzos con experiencia internacional para cortar la crisis.
El mediocampista de 25 años, surgido en Vélez, no logró asentarse en el fútbol europeo durante su paso por Lyon y el Atlético de Madrid. En su única temporada con el conjunto español, disputó 40 partidos —solo 18 como titular—, con cuatro goles y dos asistencias. El club Colchonero se despidió con un comunicado formal en el que confirmó el traspaso y le deseó “mucha suerte en sus futuros proyectos profesionales y personales”. Ante la falta de ofertas importantes del Viejo Continente, Thiago Almada eligió volver a la Argentina y rechazó una propuesta de Flamengo para ponerse la banda roja.
Eduardo Coudet ya planea ubicarlo recostado sobre la banda izquierda, el mismo sector en el que deslumbró en Botafogo durante la campaña que terminó con la conquista de la Copa Libertadores 2024. El técnico tendrá el desafío de hacerlo convivir con Ángel Correa sin que se pisen en la zona de gestación. Sin embargo, el DT descartó que el debut de Thiago Almada se dé en la altura de Bogotá: “Sería irreal pensar que Thiago pueda jugar a 2.600 metros de altura tras estar de vacaciones. Para el domingo puede estar y para la vuelta también”, afirmó tras la dura derrota frente a Tigre.
La compra de Thiago Almada es la punta del iceberg de un mercado de pases sin precedentes para el fútbol argentino. Además del ex Vélez, River incorporó en este período a otros dos campeones del mundo en Qatar 2022: Ángel Correa —por 15 millones de dólares desde Tigres de México— y Nicolás Otamendi, que llegó libre. También se sumaron los uruguayos Mauro Arambarri y Giovanni González, recuperaron a los delanteros Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán, y completaron las altas el lateral Francisco Ortega y el volante Tobías Andrada.
Nacido en Fuerte Apache y criado en Ciudadela, el “Guayo” —apodo que, según explicó él mismo, nació en su barrio por su dificultad de chico para pronunciar la “ch”— se mostró cauto sobre su puesta a punto física. “No sé, ahora voy a hablar con el cuerpo técnico”, dijo Thiago Almada al ser consultado sobre la posibilidad de sumar minutos de manera inminente.
El flamante refuerzo estrella ya está habilitado para jugar los octavos de final de la Copa Sudamericana. La serie ante Independiente Santa Fe estaba prevista para este miércoles en Bogotá, pero la suspensión por el terremoto que azotó Colombia le dio a Thiago Almada un margen extra de trabajo. Todo indica que su debut con la camiseta de River se producirá el próximo domingo como local frente a Argentinos Juniors, o a más tardar en la revancha copera del 19 de agosto.
