(BUENOS AIRES).- «Necesitamos salir campeones de algo, pero hay que ir tranquilos», había advertido Rodolfo Arruabarrena antes de la gira por Brasil. Y el equipo respondió: Boca clasificó a las semifinales de la Copa Sudamericana y, a mediados de septiembre, está en condiciones de pelear hasta cinco títulos en el cierre de la temporada 2026.
El paso a semifinales fue el disparador. Al logro obtenido en suelo brasileño se le suman los inminentes cuartos de final de la Copa Argentina y la continuidad en la liga local, donde el equipo de Arruabarrena ocupa puestos de clasificación al playoff del Torneo Clausura. En concreto, el plantel sigue en carrera en todos los frentes que disputa.
Los primeros tres títulos posibles, en ese orden, son la Copa Sudamericana, la Copa Argentina y el Torneo Clausura. Los tres tienen tiempos concretos: la semifinal continental lo espera ante Vasco da Gama, mientras que en el plano nacional los cruces de copa ya están a la vuelta de la esquina y el certamen local entra en su tramo definitorio con el Xeneize adentro de la zona de playoff.
El cuarto título en disputa es menos visible pero igual de concreto: la tabla anual 2026. Allí Boca suma 44 puntos y quedó a cuatro del líder, Independiente Rivadavia de Mendoza, a falta de pocas fechas para el cierre del año. Una remontada en esa tabla le daría al club una nova corona para la vitrina.
El quinto campeonato posible depende de que antes llegue otro: sería el Trofeo de Campeones 2026, el partido que enfrenta al ganador del Torneo Apertura con el ganador del Clausura. Como Belgrano de Córdoba se quedó con el Apertura en el primer semestre del año, Boca necesitaría quedarse con el Clausura para asegurarse ese cruce final y la chance de sumar una estrella más.
La Sudamericana abriría la puerta a la Recopa
Si Boca se queda con la Copa Sudamericana, jugará la Recopa Sudamericana en 2027 frente al equipo que gane la Copa Libertadores de este año. El historial xeneize en el certamen es amplio: lo ganó cuatro veces, en 1990 frente a Atlético Nacional, en 2005 ante Once Caldas, en 2006 contra San Pablo y en 2008 frente a Arsenal de Sarandí. La única caída fue en 2004, ante Cienciano.
Hay un premio adicional para cualquiera de los escenarios: Boca clasificará a la Copa Libertadores 2027 si se queda con cualquiera de los cuatro primeros títulos posibles de la temporada, ya sea la Sudamericana, la Copa Argentina, el Clausura o la tabla anual. El equipo de Arruabarrena, con la semifinal ante Vasco da Gama en el horizonte y los cuartos de final de la Copa Argentina a la puerta, va por todo en un cierre de año que puede ser histórico.
