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Cingolani reveló por qué Riquelme está feliz: “Es lo mejor que le pasó”

 

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(BUENOS AIRES).- Rodolfo Cingolani sostuvo que Rodolfo Arruabarrena es “el mejor técnico de la era Riquelme” y lo definió como “lo mejor que le ha pasado” al actual presidente de Boca. La valoración del periodista llegó después de que el equipo se clasificara a las semifinales de la Copa Sudamericana, en un momento de crecimiento futbolístico que hizo multiplicarse las miradas positivas sobre el trabajo del Vasco.

La clasificación xeneize se concretó con un empate 1-1 en el Morumbí, tras el triunfo conseguido en la Bombonera, que dejó un global de 2-1 a favor del conjunto argentino. El gol del equipo en Brasil fue de Leandro Lozano, después de una muy buena asistencia de Leonel Flores. Con ese resultado, Boca selló su lugar entre los cuatro mejores del torneo continental.

Para Cingolani, el impacto de Arruabarrena desde su llegada al club se explica en parte por su propia evolución. Según su análisis, el entrenador se muestra actualmente más sereno, seguro y observador que en su primera etapa en Boca, además de tomar decisiones firmes a la hora de armar el equipo. Esa postura, según el periodista, le permitió administrar mejor un plantel con diferentes nombres y necesidades.

La meritocracia aparece como uno de los conceptos centrales del ciclo. Cingolani remarcó que Arruabarrena no se fija en la cotización de los futbolistas a la hora de elegir y que juega aquel que considera que está mejor. Esa política abrió la puerta para que varios jóvenes ganaran protagonismo y para que otros jugadores recuperaran un nivel que anteriormente no estaban mostrando, algo que para el periodista le devolvió identidad y confianza a un plantel que la necesitaba.

Un invicto que respalda la definición

Los números del equipo dan contexto a las palabras del periodista. Boca acumula 13 partidos sin perder bajo la conducción de Arruabarrena, con siete empates, una cantidad elevada aunque tolerable para Cingolani, ya que considera que dejar de perder representa un punto importante para recuperar la confianza. En todo su ciclo, el Vasco solamente sufrió dos derrotas: ante Riestra y frente a O’Higgins, rival al que después eliminó por penales.

El rendimiento en el Morumbí fue uno de los argumentos principales del análisis. Cingolani destacó que el equipo prácticamente no sufrió durante gran parte del encuentro y que incluso tuvo argumentos para quedarse con la victoria. También resaltó la madurez para no entrar en provocaciones durante un cierre caliente y terminar el partido con los once jugadores. Todo esto, además, con Leandro Paredes tocado y Milton Delgado regresando de una lesión, en un mediocampo exigido que debió competir en un escenario de máxima presión.

El próximo desafío de Boca será la semifinal de la Copa Sudamericana, donde enfrentará a Vasco da Gama. La clasificación sumó un compromiso internacional a un calendario que ya incluye varias competencias locales en juego, de modo que la tarea de Arruabarrena será sostener esta evolución en una etapa donde la exigencia aumenta y cada partido pesa más.