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Rodolfo Arruabarrena marcó los pasos a seguir en Boca: «Hay que calmarse»

 

El Vasco pidió serenidad tras el pase a semifinales de la Copa Sudamericana y fijó la mirada en el clásico con San Lorenzo.

 
Rodolfo Arruabarrena
Rodolfo Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- «Están festejando pero ya en el avión calmarse y pensar en San Lorenzo», lanzó Rodolfo Arruabarrena apenas consumada la clasificación de Boca a las semifinales de la Copa Sudamericana. El conjunto brasileño de San Pablo quedó eliminado y el equipo argentino se metió entre los cuatro mejores de la competencia, pero el entrenador no quiere euforia: su mensaje fue pedir calma y marcar de inmediato el próximo objetivo.

El Vasco valoró el avance a una instancia definitoria y reconoció que el resultado le da respaldo al trabajo que viene haciendo el plantel. «Da confianza a lo que queremos y cómo lo buscamos y encontramos, pero tenemos que tener tranquilidad y con los pies sobre la tierra», explicó Arruabarrena después del partido. Para el cuerpo técnico, la victoria ante el conjunto brasileño funciona como una confirmación del camino que pretende recorrer en Boca.

Arruabarrena, sin embargo, acompañó esa valoración con una advertencia: considera que el equipo todavía debe mejorar y que deberá atravesar diferentes momentos a lo largo de una temporada que será extensa. La clasificación alimenta la ilusión de los hinchas, pero el entrenador sabe que el logro no garantiza nada de cara a lo que viene.

El pedido de serenidad tiene un motivo concreto: el calendario no da respiro. «Vienen partidos tan o más importantes como este, y eso habla bien, habrá que serenarnos», señaló el DT. La intención del cuerpo técnico es que el equipo llegue a cada compromiso con la misma concentración que mostró en los momentos importantes de la serie ante San Pablo, sin que la celebración genere exceso de confianza.

El foco, en San Lorenzo

San Lorenzo aparece ahora como la prioridad inmediata de Boca. El próximo encuentro será una nueva prueba para un plantel que deberá administrar el desgaste físico y emocional después de una serie exigida, y Arruabarrena busca que la noche de alegría no afecte la preparación. El objetivo del entrenador es que los jugadores recuperen rápido la concentración y lleguen al clásico con la cabeza puesta exclusivamente en competir.

El mensaje de calma también se relaciona con el momento general del club. La llegada de Arruabarrena permitió que varios futbolistas recuperaran protagonismo y que el equipo encadenara resultados importantes, aunque el entrenador es consciente de que todavía no consiguió ningún título. Mientras la gente empieza a ilusionarse con la posibilidad de conquistar la Sudamericana, puertas adentro el discurso es otro: primero sostener el rendimiento y atravesar los partidos uno por uno.

Boca atraviesa así un presente en el que la confianza crece, pero Arruabarrena pretende que no se transforme en relajación. Su indicación fue concreta y repetida: disfrutar el avance a semifinales, mantener los pies sobre la tierra durante el viaje y enfocarse de inmediato en San Lorenzo, el paso que marca el inicio de la recta final de la temporada.