(BUENOS AIRES).- «Fue un baile, pero un baile escandaloso. De esos que se recuerdan por mucho tiempo o para siempre.» Así describió el periodista Antonio Serpa el 2-0 de Boca sobre San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, por el Torneo Clausura. En su columna, Serpa no ahorró elogios para un equipo que dominó el clásico de punta a punta bajo un diluvio y que, según escribió, tuvo un único veredicto posible: «Un Boca demasiado grande para tan poco San Lorenzo».
«Boca lo pasó por arriba a San Lorenzo, lo minimizó, lo humilló, lo dejó reducido a lo que es por estos días: la nada misma», sostuvo Serpa sobre el desarrollo del partido. Para el periodista, la lluvia no fue excusa: «En el Bajo Flores hubo dos partidos. Uno de fútbol y otro de waterfútbol. Y los dos los ganó Boca».
Leandro Paredes fue la figura destacada de la columna. «El 5 de Boca, 131 pases, 125 bien dados (95% de efectividad), jugando al 50% de sus posibilidades, sin vacaciones, tocado por una lesión que no termina de curarse, demostró por qué es el puto amo del fútbol argentino», escribió Serpa, quien agregó: «No importa cuántos campeones del mundo lleguen a distintos equipos, nadie maneja el fútbol como él».
Los números del dominio de Boca respaldan el relato: 75% de tenencia del balón y una diferencia de 632 pases contra 202, con lapsos de tres o cuatro minutos seguidos en los que San Lorenzo no tocó la pelota. Todo eso, con la pelota empapada: «En medio de la tormenta, con viento cruzado, sin limpiaparabrisas y con el agua cortando la cara, empalaba la pelota para dar los pases o la cuchareaba y la cortaba de aire para algún compañero», describió Serpa sobre su capitán.
Los goles llegaron por ambos costados. «El 1-0 no llegó como consecuencia de un ataque sino gracias a una contra perfecta que terminó definiendo la misma fórmula del gol en el Morumbí: Lozano de zurda gracias a un pase atrás preciso de Flores», detalló la columna. El segundo se produjo por el otro lado, con caño y desborde de Blanco para la arremetida de Merentiel, que acumula cuatro goles en seis partidos contra San Lorenzo. San Lorenzo jugó con uno menos por la expulsión de Insaurralde, tras un planchazo sobre Ascacíbar, aunque para Serpa Boca ya era superior antes de eso.
Insua también quedó bajo la lupa. El técnico de San Lorenzo sacó a Cuello y más tarde a Farías para sostener un esquema ultradefensivo, una decisión que Serpa cuestionó sin vueltas: «San Lorenzo tiene muy desteñida su grandeza, pero no se merece un técnico que lo achique aun más». El periodista completó su diagnóstico sobre el club: «Un club errante, quebrado, destratado por sus propios dirigentes al que solo le queda el amor incondicional de su gente».
La cautela de Arruabarrena
Rodolfo Vacio preferencia por bajar los ánimos tras la goleada simbólica. «El hincha se puede ilusionar, pero falta media temporada y no conseguimos nada aún», dijo el técnico de Boca, consciente de que el ciclo recién se consolida. La victoria, además, le permitió saldar una cuenta pendiente personal: aquel 0-4 en el Nuevo Gasómetro que había terminado con su primer ciclo en el club. Con el triunfo, el equipo sumó arco en cero, zona de Libertadores en la Anual y una posición firme en la zona de playoffs del Clausura. Lo que sigue es una semana de descanso antes del clásico de Copa Argentina contra Racing.
