RECETAS

Receta de cheesecake de frutillas: versión en torta y en vasitos sin horno

 

El postre cremoso que se arma sin horno y llega en dos presentaciones para estrenar la primavera en la mesa.

 
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(BUENOS AIRES).- «Cuando llegan las primeras frutillas del año, la cocina entra en modo primavera. Y pocas recetas aprovechan esta fruta tan bien como un cheesecake sin horno: cremoso, fresco, con ese color rojo intenso que entra por los ojos antes de entrar por la boca», describió Marisa Cortéz al presentar esta receta de cheesecake de frutillas sin horno que se prepara en dos versiones. El postre no necesita horno ni técnica especial y se arma con ingredientes simples que casi siempre tenés en casa.

La propuesta llega en formato torta y también en porciones individuales, ideal para las primeras semanas de calor. Conviene hacerla el día anterior: el relleno necesita varias horas de frío para firmar bien y el postre queda listo para servir sin corridas de último momento. Fresco y con el sabor de las primeras frutillas del año, es una buena forma de estrenar la primavera en la mesa.

Ingredientes de la receta en versión torta

Para un molde desmontable de 22 cm:

Base:

  • 200 g de galletitas de vainilla

  • 80 g de manteca derretida

Relleno:

  • 400 g de queso crema

  • 200 ml de crema de leche

  • 100 g de azúcar impalpable

  • Jugo de 1 limón

  • Ralladura de 1 limón

  • 7 g de gelatina sin sabor (1 sobre)

  • 3 cucharadas de agua fría

Cubierta:

  • 300 g de frutillas frescas

  • 3 cucharadas de azúcar

  • Jugo de ½ limón

  • 3 g de gelatina sin sabor (½ sobre)

  • 2 cucharadas de agua fría

Para la base, procesar las galletitas hasta obtener un polvo fino y mezclarlas con la manteca derretida hasta lograr una textura de arena húmeda. Distribuir en el molde, presionar bien con el dorso de una cuchara y llevar a la heladera 20 minutos. Para el relleno, hidratar la gelatina en el agua fría 5 minutos y disolverla en el microondas en toques de 10 segundos. Batir el queso crema con el azúcar impalpable, sumar el jugo y la ralladura de limón, incorporar la gelatina disuelta y por último la crema batida a punto chantilly, con movimientos envolventes. Volcar sobre la base y llevar al frío un mínimo de 4 horas o toda la noche.

La cubierta se hace procesando la mitad de las frutillas con el azúcar y el jugo de limón hasta obtener una salsa lisa. Hay que calentarla levemente, agregar la gelatina hidratada y dejarla enfriar a temperatura ambiente antes de volcarla sobre el cheesecake frío. Después se decora con las frutillas restantes cortadas al medio y va una hora más a la heladera. Sobre ese paso, Cortéz precisó: «Volcar la cubierta cuando está a temperatura ambiente pero todavía líquida garantiza una capa lisa y brillante. Si está muy fría ya empieza a gelificar y queda irregular.»

La versión en vasitos individuales

La misma preparación también se sirve en porciones: para 6 vasitos, la base lleva 150 g de galletitas de vainilla y 60 g de manteca derretida, mientras que el relleno y la cubierta usan los mismos ingredientes en las mismas proporciones. Procesar las galletitas con la manteca, distribuir una cucharada generosa en el fondo de cada vasito y llevar a la heladera 15 minutos. Llenar cada uno con el relleno hasta las tres cuartas partes y reservar al frío un mínimo de 3 horas. Cortéz explicó: «Mismo sabor, misma receta, presentación diferente. Los vasitos son ideales para servir sin cortar, para llevar a una reunión o para que cada uno tenga su porción lista desde la heladera.»

Para terminar, volcar una cucharada de cubierta sobre cada vasito frío, decorar con media frutilla fresca y llevar 30 minutos más a la heladera. Hay un detalle que hace la diferencia en la mesa: «Los vasitos de vidrio transparente muestran las capas y hacen que la presentación sea muy vistosa. Si se usan vasitos de plástico o de papel, el efecto visual se pierde. Vale la pena usar vidrio», recomendó Cortéz. Como se hace el día anterior, dura tres días en la heladera y nunca decepciona, es una receta ideal para tener resuelto el postre de cualquier reunión. Tenés que probarla sí o sí.