(BUENOS AIRES).- El postre de limón y galletitas se está ganando un lugar propio en las cocinas argentinas: es una receta sin horno, en capas y con una crema dulce y refrescante que le compite de igual a igual a la chocotorta. La preparación es de Hernán Canalini, el pastelero conocido en redes como @hernanbakeoffok, y apenas lleva cinco ingredientes. Con el mismo esfuerzo mínimo que la clásica de chocolate y dulce de leche, esta opción sale de la rutina y conquista a todos.
La idea apunta directo a los fans de los cítricos. La crema tiene el dulzor justo y un toque de limón que la hace refrescante, ideal para una sobremesa de cualquier época del año. Además, tiene un as bajo la manga: se puede congelar para servirlo como torta helada, así que resuelve tanto una cena planificada como un antojo de último momento.
Los ingredientes de esta receta sin horno

Para armar la fuente completa necesitás: 1 lata de leche condensada, 330 g de crema de leche, 3 paquetes de galletitas de vainilla (unos 350 g en total), 300 ml de leche entera y 2 limones medianos, de los cuales vas a usar el jugo y la ralladura. Nada más. La lista es corta y todos son productos que suelen estar en la heladera o la alacena, así que ponerla en marcha no requiere una compra especial.
El primer paso es dedicado a los limones: hay que rallarlos y exprimirlos para conseguir el jugo fresco y la ralladura fina de la piel. Guardá un poco de ralladura aparte, porque después va a servir para decorar la superficie. Ese detalle final le da color y concentra todo el aroma cítrico del postre.
Después viene la crema, el corazón de la receta. Batí la crema de leche junto con la leche condensada y el jugo de limón en un bol, hasta lograr una mezcla homogénea y sostenida. Por otro lado, entibiá la leche ligeramente en un recipiente: va a ser el baño de las galletitas. Con la crema lista y la leche a temperatura, ya podés pasar al armado.
Las capas se arman en una fuente o molde. Colocá primero una base de galletitas y mojalás con la leche, sin exagerar: no tienen que quedar empapadas. Cubrí con una capa generosa de crema de limón y repetí el proceso hasta completar la fuente, terminando siempre con crema. Para cerrar, espolvoreá la ralladura reservada por arriba y listo, el postre queda armado.
Solo falta el frío. La fuente va a la heladera durante toda la noche para que las galletitas se ablanden y los sabores se integren. Si el antojo no espera, hay un atajo: llevalo al freezer durante 4 horas antes de servir, y en ese caso incluso podés presentarlo como torta helada.
Canalini comparte dos secretos para que salga perfecta. El primero es entibiar la leche antes de remojar las galletitas, así absorben el líquido más rápido y la torta queda súper tierna. El segundo tiene que ver con la fruta: el resultado con limones o limas es similar, aunque las limas aportan un sabor cítrico más intenso, así que podés elegir según tu gusto. Un postre fácil, helado y refrescante que le discute el trono a la chocotorta. Las tenés que probar sí o sí.
