(BUENOS AIRES).- Un cruce entre Miguel Merentiel y Rodolfo Arruabarrena quedó fuera del foco de la transmisión televisiva durante el triunfo de Boca por 2-0 sobre San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. El episodio, que no tuvo consecuencias posteriores, se dio en plena fiesta xeneize: el uruguayo no quería salir de la cancha justo después de haber marcado el segundo gol del equipo.
Todo se originó cuando el entrenador decidió reemplazarlo en el segundo tiempo. Cuando apareció el cartel del cuarto árbitro con el número 16, correspondiente al delantero, Merentiel hizo un gesto que dejó en evidencia que no quería abandonar el campo de juego. Ante la demora del atacante, Arruabarrena le lanzó un insulto al aire para apurarlo, aunque la situación no pasó a mayores.
Finalmente, «La Bestia» dejó el terreno de juego y Sebastián Villa ingresó en su lugar. La reacción del uruguayo tenía una explicación futbolística: acababa de convertir el segundo tanto del clásico y había sido una de las piezas más importantes del ataque durante la tarde. Su salida, de todos modos, no modificó la clara superioridad que el equipo ya mostraba en el campo.
El gol de Merentiel había llegado a los 27 minutos del segundo tiempo, después de una buena jugada de Lautaro Blanco por la izquierda. El lateral llegó hasta el fondo y metió una pelota atrás que el uruguayo anticipó dentro del área para establecer el 2-0. Fue su tercer tanto en el Torneo Clausura y el duodécimo durante el año, números que lo confirman como uno de los principales nombres ofensivos del plantel.
Administrar los minutos
La decisión de Arruabarrena se enmarcó en una planificación pensada para una agenda cargada. Boca llegó al clásico después de disputar en Brasil la revancha ante San Pablo por los cuartos de final de la Copa Sudamericana, y el cuerpo técnico necesitaba dosificar las cargas de sus futbolistas. El propio técnico explicó después del partido que necesita de todo el plantel y que hoy cuenta con más alternativas para repartir los minutos.
Más allá del cortocircuito, la tarde terminó redonda para el equipo de Arruabarrena, que se mostró conforme con el rendimiento colectivo y aseguró que sus jugadores hicieron «un partido completo en todos los órdenes». San Lorenzo quedó con diez hombres por la expulsión de Manuel Insaurralde a los 30 minutos del primer tiempo, aunque el Xeneize ya era superior antes de la roja. Leandro Lozano abrió el marcador en el complemento y Merentiel apareció poco después para liquidar la historia.
Un diluvio complicó el desarrollo del encuentro en los últimos minutos, pero Boca sostuvo la ventaja y se quedó con tres puntos que le permiten seguir en plena pelea por sus objetivos de la temporada. Como broche de una semana exigente, el entrenador le dio dos días de descanso al plantel después de la victoria, con el equipo compitiendo en la Liga, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana.
