(BUENOS AIRES).- El empate 2-2 sobre la hora entre Boca y Gimnasia de Mendoza dejó bronca en el equipo, pero también una escena distendida en la zona mixta. Juan Román Riquelme protagonizó un cruce con Ezequiel Muñoz, actual defensor de Gimnasia de Mendoza, después del partido disputado en Mendoza.
Juan Román Riquelme, presidente de Boca, había acompañado a la delegación durante su paso por Córdoba y Mendoza. Cuando terminó el encuentro, se cruzó con un viejo conocido de su etapa como futbolista y aprovechó el momento para hacerle una broma, pese al malestar que había provocado el resultado.
Ezequiel Muñoz estaba dando una nota en la zona mixta después de haber sido titular contra el equipo de Rodolfo Arruabarrena. El defensor hablaba con los periodistas cuando Riquelme caminaba por detrás suyo rumbo a la salida, con una botella de agua en la mano.
Juan Román Riquelme reconoció a Muñoz y se acercó sin interrumpir la entrevista. Luego le dio un empujón por la espalda, como si estuviera cometiendo una infracción, en un gesto que simuló un foul y sorprendió al defensor de Gimnasia de Mendoza.
Muñoz se dio vuelta para identificar quién lo había empujado y sonrió al reconocer a Riquelme. Uno de los periodistas que participaba de la entrevista le avisó: “Te empujó Román”. La respuesta del defensor llegó entre risas: “Está enojado”.
Los periodistas insistieron con la situación y le preguntaron: “¿Se enojó?”. Muñoz no tomó el episodio como un reclamo real y respondió: “Naa, naa, no se enoja”. La frase reflejó el tono de broma del intercambio y la confianza entre ambos.
La escena terminó entre empujones, bromas y risas, aunque el resultado había dejado disconforme a Boca. El 2-2 sobre la hora había generado bronca, pero el encuentro entre Riquelme y Muñoz derivó en un momento distendido antes de que ambos siguieran su camino.
La relación que nació en Boca
Ezequiel Muñoz surgió de las Inferiores de Boca y disputó 22 partidos con la camiseta azul y oro. De esos encuentros, 21 fueron como titular, antes de ser transferido al Palermo de Italia.
Muñoz también compartió equipo con Riquelme en 13 encuentros. En esos partidos, Boca consiguió cinco triunfos, sumó tres empates y sufrió cinco derrotas, una etapa que explica la familiaridad entre el defensor de Gimnasia de Mendoza y el presidente de Boca.
El cruce en Mendoza retomó esa relación construida durante los años en los que fueron compañeros. Aunque el empate no dejó precisamente contento a Riquelme, cuando vio a Muñoz apareció la confianza de siempre: un empujón por la espalda, una sonrisa y una broma antes del cierre de la entrevista.
