(BUENOS AIRES).- “Por los entrenamientos no puedo estar en un trabajo fijo de ocho horas”, contó Priscila Rodríguez. La taekwondista Priscila Rodríguez representa a Argentina en los Juegos Suramericanos 2026, en la categoría de hasta 49 kilos, y busca una forma de generar ingresos sin interrumpir su preparación. A los 18 años, la deportista de Mar de Ajó entrena en doble turno de lunes a sábado y mantiene el objetivo de llegar a los Juegos Olímpicos.
El financiamiento de su carrera deportiva la llevó a vender ensaladas de fruta, empanadas y alfajores, además de organizar rifas. Con ese dinero afrontó gastos vinculados con sus competencias y pudo sostener parte del camino hacia el alto rendimiento. La participación en los Juegos Suramericanos se da después de ese esfuerzo económico, que todavía no terminó.
La preparación diaria le impide aceptar un empleo tradicional. “Por los entrenamientos no puedo estar en un trabajo fijo de ocho horas. Así que pensé en ser delivery de aplicación”, contó Rodríguez. La deportista necesita una actividad que pueda combinar con los entrenamientos y que le permita generar ingresos para continuar compitiendo.
La alternativa que analiza es hacer repartos para una aplicación. Rodríguez evalúa salir en bicicleta o utilizar una moto que eventualmente podría prestarle una familiar. Esa posibilidad aparece como una manera de trabajar fuera de un horario fijo y mantener la rutina de doble turno de lunes a sábado.
La carrera de Kinesiología también quedó relegada por la exigencia de la preparación deportiva. Su día comenzaba de madrugada, incluía el entrenamiento en el CENARD desde las 14 y terminaba con otro compromiso antes del regreso a su casa cerca de la medianoche. Rodríguez describió esa rutina: “Me levantaba a las 4 de la mañana para entrar a las 7. Salía a la 13, comía, y a las 14 ya estaba entrenando en el CENARD”.
El descanso reducido afectó su desempeño académico. Rodríguez explicó: “Comía, me bañaba, y dormía tres o cuatro horas. No me daba el cuerpo. Estaba en la primera hora de la facultad y me la pasaba cabeceando. Tuve que dejar”. La falta de sueño terminó haciendo incompatible la universidad con el entrenamiento y la llevó a concentrarse en su carrera deportiva.
El objetivo de Rodríguez es llegar a los Juegos Olímpicos y convertirse en campeona olímpica. Los Juegos Suramericanos 2026 representan una nueva prueba dentro de ese camino, aunque para sostenerlo todavía deba vender productos, organizar rifas o buscar trabajo después de entrenar. Antes de competir, la taekwondista resumió la motivación que la acompaña: “Cuando entre a pelear voy a defender a mi familia, a mi bandera y a todo el sacrificio que vengo haciendo atrás. Voy a dejar todo, no me voy a guardar nada”.
