(BUENOS AIRES).- “Van a tener que pagar un impuesto del 3 por ciento”, afirmó el diputado nacional Máximo Kirchner al defender un impuesto del 3% a las transferencias de capital al exterior sin contraprestación productiva. La declaración fue realizada el sábado 26 de septiembre en Mar del Plata, durante el cierre del Tercer Congreso de Educación Imaginar y Transformar, donde estimó que la iniciativa podría recaudar, como mínimo, US$1.900 millones.
El proyecto fue presentado por Máximo Kirchner el martes 22 de septiembre ante el Congreso de la Nación. La propuesta crea el Impuesto a la Transferencia Internacional de Capital (ITIC), con una alícuota del 3% sobre las salidas de divisas consideradas especulativas. El tributo fue planteado como una herramienta de recaudación que permitiría conseguir unos $3 billones y desalentar la fuga de capitales, sin alcanzar las transferencias cotidianas ni las operaciones destinadas al consumo y la actividad productiva.
Kirchner explicó el alcance del gravamen: “Se trata de un impuesto a las transferencias al exterior, o sea, cuando la gente manda plata afuera sin ningún tipo de contraprestación productiva. Van a tener que pagar un impuesto del 3 por ciento”. También señaló que en Brasil existe un tributo similar con una alícuota del 3,5%. La iniciativa apunta, según su planteo, a que el dinero que salga del país sin inversión, empleo ni valor agregado aporte al sostenimiento del sistema económico.
Cómo se repartirían los fondos
El reparto propuesto asigna el 60% de los fondos a las provincias y los municipios. Ese porcentaje se destinaría a obras de infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de viviendas y vial, además de recomponer salarios en salud y educación. El 10% iría a salud y discapacidad; otro 10%, a educación; un 10%, a jubilaciones y pensiones; y el 10% restante, a medicamentos y atención de PAMI a nivel nacional.
Kirchner sostuvo que la distribución permitiría generar recursos para jurisdicciones que, según su planteo, sufrieron una baja de recursos y transferencias. También indicó que el dinero podría usarse para educación, salud, discapacidad, jubilaciones, pensiones, medicamentos y prestaciones del PAMI. “El proyecto está pensado para que nadie diga que vota porque le dan una rotonda o diez cuadras más de asfalto”, afirmó, al explicar que los legisladores podrían respaldarlo para que los fondos lleguen a sus provincias.
El diputado rechazó las críticas por la creación de un nuevo gravamen y buscó delimitar su alcance. “Es para poquitos, no es un impuesto para 48 millones de argentinos”, afirmó Máximo Kirchner. Luego describió como objeto del tributo “cada dólar, acción o activo digital que se traslada fuera del territorio nacional sin generar inversión, empleo ni valor agregado”. También sostuvo que “Esas salidas de capital deterioran las reservas internacionales, desfinancian al Estado y agravan la desigualdad estructural”.
Kirchner comparó la iniciativa con el Aporte Solidario y Extraordinario a las Grandes Fortunas y señaló que ese tributo permitió financiar, en parte, la construcción del gasoducto Presidente Néstor Kirchner. El diputado también cuestionó las políticas del presidente Javier Milei, la reducción de Bienes Personales y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). A su entender, esas medidas benefician a los sectores de mayor poder económico y reducen los recursos disponibles para políticas públicas.
