RECETAS

Receta de pastel de choclo, cebolla y queso: cena especial sin harinas y gratinada

 

Con dos latas de choclo, huevos y quesos alcanza para cuatro porciones sin harinas: 15 minutos de preparación y 40 de horno.

 
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(BUENOS AIRES).- Calentita, cremosa y para cuatro personas, se resuelve con dos latas de choclo, huevos y quesos.

La receta de pastel de choclo, cebolla y queso se prepara con latas, huevos y quesos, sin tapas ni harinas de trigo, y sale del horno calentita y gratinada. Con dos latas de choclo en grano bien escurridas como base, alcanza para cuatro porciones de plato principal con guarnición. Los tiempos son cortos: 15 minutos de preparación y 40 de cocción.

La propuesta es ideal para salir de la tarta de siempre, porque con los mismos ingredientes y sin la masa se logra una comida de sabores dulzón-salado, bien tentadora. Al ser nutritiva, con una ensalada de acompañamiento alcanza. El combo de especias y el gratinado de queso rallado la vuelven una opción perfecta para la cena de cualquier día de la semana.

INGREDIENTES

  • 2 latas de choclo (granos de maíz amarillo), bien escurridas

  • 1 cebolla grande, caramelizada

  • 3 huevos

  • 80 g de queso rallado (tipo parmesano o sardo) para gratinar

  • 150 g de queso cremoso (o mozzarella) en cubitos

  • 1 cucharadita de polvo para hornear

  • ½ cucharadita de pimienta negra molida o nuez moscada

  • ½ cucharadita de perejil deshidratado

  • Sal a gusto (según el punto de sal del choclo en lata y del queso rallado)

Preparación de la receta paso a paso

Picar la cebolla bien chiquita y cocinarla en una sartén con un hilo de aceite, a fuego medio-bajo, hasta que esté transparente y tome un color dorado caramelizado. Ese punto le da profundidad de sabor al pastel. Dejar entibiar antes de seguir.

Colocar el choclo bien escurrido en la procesadora o licuadora junto con la cebolla tibia y procesar hasta obtener una mezcla homogénea. Si te gusta más rústico, podés dejar algunos granos enteros; si preferís una textura más suave, procesar por completo.

Pasar la preparación a un bowl amplio y condimentar con la pimienta negra, el perejil deshidratado y una pizca de sal si hiciera falta. Incorporar el queso cremoso en cubitos y el polvo para hornear. Agregar los huevos al final y mezclar bien hasta integrar todo.

Volcar la preparación en una fuente apta para horno: para cuatro porciones, un molde de aproximadamente 22-24 cm de diámetro. Espolvorear el queso rallado por encima para lograr un gratinado espectacular.

Llevar a horno precalentado a temperatura media, a 180 °C, durante aproximadamente 40 minutos, o hasta que el pastel esté firme al tacto y la superficie bien dorada.

Hay un secreto que hace la diferencia: dejar reposar el pastel unos minutos fuera del horno antes de servir. Así el queso se asienta y la estructura se afirma, lo que facilita el corte sin perder la cremosidad interior.

Para una versión más coqueta o para controlar mejor las porciones, se pueden usar cazuelas individuales para horno, donde el tiempo de cocción baja a unos 25-30 minutos. Si preferís choclo fresco en lugar de latas, cociná 6 choclos medianos y desgranalos antes de procesarlos con la cebolla. Un dato extra: un toque de pimentón dulce sumado a la cebolla mientras se carameliza levanta todavía más el sabor. Calentita y gratinada, esta receta simple se vuelve adictiva: la tenés que probar sí o sí.