VIDA Y ESTILO

Receta de scones de naranja de Doña Petrona: esponjosos y listos en 1 hora

 

Un clásico cítrico de la legendaria cocinera que se hace en una hora y vuela apenas sale del horno.

 
Receta
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(BUENOS AIRES).- Doña Petrona tiene una receta de scones de naranja que es una variante cítrica y aromática de sus clásicos scones ingleses, perfecta para la merienda o el desayuno. Lleva pocos ingredientes, se hace en una hora y el resultado es un panecito suave y aireado por dentro, que vuela apenas sale del horno.

El secreto de esta preparación está en la técnica: hay que unir todo rápidamente sin amasar, para que la manteca no se derrita y los scones mantengan su textura liviana. Si los trabajás de más, el calor de las manos derrite la manteca y los scones quedan duros. Es un detalle simple, pero marca toda la diferencia entre unos scones esponjosos y unos gomosos.

Ingredientes de la receta de scones de naranja

  • 250 gramos de harina leudante (o harina común con dos cucharaditas de polvo de hornear)
  • 60 gramos de manteca fría
  • 60 gramos de azúcar
  • 1 huevo
  • Ralladura de 1 naranja
  • 50 mililitros de jugo de naranja
  • 1 huevo batido para pintar

Para arrancar, cortá la manteca fría en cubitos pequeños dentro de un bol. Agregá la harina, el polvo de hornear y el azúcar, y deshacé la manteca con la punta de los dedos o con un tenedor, mezclándola con los secos hasta formar un arenado homogéneo. En un recipiente aparte, batí ligeramente el huevo junto con la ralladura y el jugo de naranja, y volcá esos líquidos en el centro del arenado.

El paso que define la receta viene ahora: uní los ingredientes con una cuchara de madera o un cornete, apretando la masa suavemente hasta que no quede harina suelta. No ameses bajo ninguna circunstancia, porque el calor de las manos derrite la manteca y los scones terminan quedando duros. La idea es integrar, no trabajar la masa.

Con la masa lista, colocála sobre la mesada apenas espolvoreada con harina. Estirala suavemente con las manos o con un palote hasta dejarla de unos 2 centímetros de espesor. Cortá los scones con un cortante redondo y acomodalos en una placa para horno, dejando un poco de espacio entre cada uno.

Antes de llevarlos al horno, pincelá la superficie de cada scone con el huevo batido: eso les da ese brillo dorado tan lindo. Cocinalos en horno precalentado fuerte a 200 °C durante 15 a 20 minutos, o hasta que la base esté dorada y hayan crecido bien. Abrís el horno y ya te inunda la casa el aroma a naranja.

La cocinera dejó un legado enorme más allá de esta receta: su bizcochuelo clásico de 10 huevos en molde de 32 centímetros, su torta negrilla hecha con cacao amargo y agua caliente, su dulce de leche casero con 3 litros de leche y 800 gramos de azúcar, su pan dulce y hasta sus scones de naranja son de las preparaciones más buscadas de su recetario. Estos scones, en particular, se disfrutan mejor tibios, abiertos a la mitad y acompañados de una buena mermelada o queso blanco. Una receta simple que se vuelve adictiva: tenés que probarla sí o sí.