(BUENOS AIRES).- “Existe un truco de panadería tan simple como accesible para resolver este dilema sin gastar de más: sumar dos cucharadas de leche en polvo a la mezcla seca”, explicó Marisa Cortéz. La receta de galletitas con aceite incorpora ese ingrediente para lograr más sabor, un dorado parejo y una textura crocante, sin necesidad de usar manteca.
El aceite de girasol o de maíz es una alternativa práctica y económica para preparar masas caseras. Se integra rápido y no exige batir la manteca ni enfriar la preparación durante mucho tiempo, aunque las recetas con aceite suelen perder sabor mantecoso y no siempre se conservan bien durante varios días.
La leche en polvo ayuda a resolver esas dos dificultades porque aporta sólidos lácteos sin sumar líquido a la masa. “La leche en polvo aporta sólidos lácteos puros, devolviéndole a la masa con aceite el perfil de sabor de la manteca sin modificar la humedad general”, indicó Marisa Cortéz.
INGREDIENTES PARA LA RECETA DE GALLETITAS
Para preparar entre 25 y 30 galletitas rectangulares, necesitás:
1 huevo a temperatura ambiente.
60 cc de aceite de girasol o de maíz.
80 g de azúcar.
2 cucharadas colmadas de leche en polvo.
2 cucharadas colmadas de cacao amargo en polvo.
150 g de harina 0000.
1 cucharadita de polvo de hornear.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
1 pizca de sal.
Batir el huevo con el azúcar, el aceite y la esencia de vainilla durante 1 minuto, hasta que el azúcar empiece a disolverse. Agregar la leche en polvo, el cacao amargo y la sal, y mezclar con un batidor de mano hasta obtener una crema oscura y homogénea. Tamizar la harina junto con el polvo de hornear e incorporarla con una espátula.
Unir la preparación con las manos, sin amasar de más, hasta formar un bollo suave. Tapar y dejar descansar durante 15 minutos a temperatura ambiente para que los ingredientes secos se hidraten. Si la masa se desgrana y cuesta formar el bollo, no hay que agregar más aceite: “Sumale apenas 1 cucharadita de agua tibia o leche líquida y va a quedar perfecta al instante”, explicó Marisa Cortéz.
Dividir la masa en dos partes, formar rollos alargados y aplastarlos suavemente con la palma de la mano. Marcar la superficie con las púas de un tenedor y cortar rectángulos parejos de unos 3 centímetros. Acomodarlos en una placa apenas enharinada o cubierta con papel manteca y cocinar en horno precalentado a 180 °C durante 10 a 12 minutos.
La lactosa de la leche en polvo se carameliza con el calor del horno mediante la reacción de Maillard, lo que ayuda a conseguir un tono tostado uniforme y una estructura seca que cruje al morder. Dejar enfriar las galletitas en la placa para que alcancen su crocantez final. Con las mismas proporciones también se pueden hacer versiones de vainilla, naranja, limón, con trozos de chocolate o frutos secos, reemplazando el cacao por el sabor elegido. Si preferís una forma redonda, hacé bolitas, aplastalas con un tenedor y hornealas separadas. Probá esta receta simple para la merienda.
