(BUENOS AIRES).- El pan de zapallo es una alternativa diferente para quienes buscan salir de las preparaciones tradicionales: una receta casera cuya masa incorpora puré de zapallo, especias y manteca, una combinación que le aporta humedad, suavidad y un sabor ligeramente dulce. Además, los panes se preparan individualmente y una vez terminados se rellenan con queso crema.
La particularidad de esta preparación está en la presentación. Antes de entrar al horno, cada bollo se ata con hilo de cocina para imitar la forma de un pequeño zapallo. El toque final llega con las nueces pecán, que además de sumar sabor permiten completar la decoración.
La receta del pan de zapallo, paso a paso
Entre los ingredientes principales figuran una taza de puré de zapallo, 4 tazas de harina, 200 gramos de queso crema y 100 gramos de nueces pecán. La lista se completa con un sobre de levadura seca, media taza de leche, una cucharada de azúcar, azúcar moreno, 4 cucharadas de manteca pomada, una cucharada de sal, 2 cucharaditas de canela, jengibre y nuez moscada, 2 huevos, manteca derretida e hilo de cocina. Con estos rindes, la preparación alcanza para 4 comensales.

El primer paso es colocar la levadura seca en el bowl de una batidora junto con la leche tibia y el azúcar blanca, y dejar que la levadura espume durante unos minutos. Después se introduce en la máquina para amasar con el gancho y se agregan el azúcar moreno, la manteca pomada, la sal, las especias, los huevos, el puré de zapallo y la harina.
La masa se amasa durante unos 10 minutos, hasta que quede con una textura suave. Luego se coloca en un bowl aceitado y se deja reposar por aproximadamente una hora. Una vez pasado ese tiempo, se divide en 16 partes y se rellena cada bollito con un cuadradito de queso crema, se bolla y se deslizan unos hilos de cocina haciendo la forma de un zapallo, ayudándose con nudos.
Los panes se colocan sobre una placa de horno y se dejan leudar nuevamente: la preparación requiere dos momentos de levado. Se cocinan a 180 °C hasta que quedan bien dorados. Al retirarlos del horno se pintan con manteca derretida, se dejan enfriar y recién ahí se retira el hilo de cocina.
En la decoración, se coloca un cuarto de nuez pecán o un maní simulando el tallo del zapallo. El resultado son paniecitos suaves y especiados, ideales para el desayuno o la merienda, que sorprenden por su forma y por el relleno de queso crema. Una receta simple que se vuelve adictiva: las tenés que probar sí o sí.
