(BUENOS AIRES).- El césped de La Bombonera mostró dos colores bien diferenciados durante el partido que Boca le ganó 1-0 a O’Higgins por los dieciséisavos de final de la Copa Sudamericana 2026. La imagen despertó comentarios en las redes sociales, pero la explicación está en las obras de mantenimiento que el club hizo en el campo de juego durante el receso del Mundial.
El parate por la Copa del Mundo de 2026 le dio a Boca la oportunidad de encarar trabajos profundos en la cancha. Sin la presión de la actividad semanal, se metió maquinaria pesada: una excavadora y un tractor se usaron para levantar sectores enteros del césped, mejorar el suelo y avanzar con una nueva siembra de cara al segundo semestre.
Los primeros trabajos se concentraron en el punto más delicado del estadio: la zona lindera a los palcos. Ese sector recibe menos luz solar por la sombra constante que proyecta la estructura, lo que complica el crecimiento parejo del pasto y exige un tratamiento especial.
La intervención removió parte del césped en esa área, acondicionó el terreno y resembró. El contraste de color se notó en el primer compromiso de la segunda mitad del año, ante el conjunto chileno: el tono más claro de la franja renovada contrastó con el verde del resto de la superficie. El partido frente al elenco trasandino marcó el regreso de Boca a su cancha después del receso mundialista y dejó a la vista las marcas del mantenimiento. El césped recién sembrado no había alcanzado a emparejar su tonalidad con la cobertura ya asentada, por eso se veía una diferencia tan nítida desde las tribunas y en la transmisión televisiva.
La zona cercana a los palcos es, históricamente, uno de los mayores desafíos para el cuidado del campo de juego de la Bombonera. La falta de luz natural directa obliga a un manejo diferencial de ese sector, y el parate por la Copa del Mundo ofreció el tiempo necesario para intervenir sin la urgencia de los partidos semanales.
El césped removido pasó por un proceso completo: se levantó la carpeta vegetal existente, se trabajó sobre el suelo con maquinaria pesada y se realizó una nueva siembra. La diferencia cromática que alimentó la curiosidad de los hinchas es el efecto transitorio de ese proceso de renovación. Con el correr de las semanas y la continuidad de las tareas de mantenimiento, la tonalidad del campo va a emparejarse de cara a los próximos compromisos del equipo en el segundo semestre de 2026.
