BOCA JUNIORS

Augusto César indicó que Arruabarrena en su nuevo ciclo dejó buenas sensaciones a los hinchas «Cambió las dudas por la ilusión»

 

El joven Leonel Flores se lució con su primer gol en Primera.

 
Boca
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(BUENOS AIRES).- Boca Juniors debutó con el pie derecho en el ciclo de Rodolfo Arruabarrena: venció 2-0 a Sarmiento de Junín y se clasificó a los octavos de final de la Copa Argentina. Más allá del resultado, el equipo mostró una mejora notoria en el segundo tiempo que dejó buenas sensaciones.

La primera mitad fue más equilibrada de lo esperado. Sarmiento incomodó por momentos y a Boca le costó encontrar claridad en los últimos metros. Aunque tuvo algunas aproximaciones, el equipo de Arruabarrena no logró imponer condiciones con autoridad y se fue al entretiempo con ciertas dudas.

Todo cambió en el complemento. Boca salió con otra actitud, más intenso y decidido, y esa diferencia se reflejó rápido en el marcador gracias a un verdadero golazo de Alan Velasco. El tanto destrabó un partido que hasta ese momento se presentaba cerrado y le dio al Xeneize el control absoluto del desarrollo. A partir de ahí, el equipo manejó la pelota, presionó alto y redujo al mínimo las posibilidades de reacción de su rival. La superioridad fue notoria y terminó de consolidarse con otro gran tanto, esta vez de Leonel Flores, que desató la ovación de la hinchada.

Flores, la gran figura de la noche

Leonel Flores se llevó todos los aplausos. El joven delantero no solo convirtió un gran tanto para sentenciar el 2-0 definitivo, sino que también anotó su primer gol en Primera División. Su movilidad, personalidad y capacidad para asociarse lo convirtieron en la figura indiscutida del encuentro y en una de las grandes noticias para el cuerpo técnico.

Además de Flores, hubo otros rendimientos para destacar. Agustín Aranda mostró solidez en la defensa, Lautaro Blanco aportó dinámica por el lateral y Nicolás Lozano cumplió un papel correcto dentro de una estructura que se mostró equilibrada a lo largo de los 90 minutos. También fue determinante Velasco en ataque, con desequilibrio y precisión en los metros finales.

Un dato para subrayar fue la seguridad defensiva. El equipo mantuvo el arco en cero sin sobresaltos y prácticamente no sufrió en el fondo durante la segunda mitad. Conseguir esa solidez tan rápido es una base importante para un ciclo que recién empieza y que busca consolidar una identidad de juego.

Con la clasificación asegurada, Boca ya sabe que en octavos de final se medirá ante Vélez Sarsfield en un cruce que promete ser exigente. Será una buena medida para seguir evaluando la evolución del equipo bajo la conducción del Vasco. El calendario no da respiro: el próximo compromiso será el jueves, cuando reciba a O’Higgins en La Bombonera por la Copa Sudamericana, una buena oportunidad para ratificar el andar mostrado en este debut.