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“La serie está abierta”: Arruabarrena fue autocrítico tras el triunfo de Boca y marcó qué debe mejorar

 

El Xeneize ganó en La Bombonera pero dejó la llave abierta

 
Boca
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(BUENOS AIRES).- Boca superó 1-0 a O’Higgins en La Bombonera en el partido de ida de los playoffs de la Copa Sudamericana y dejó una mezcla de rendimientos individuales que Rodolfo Arruabarrena deberá evaluar de cara a la revancha en Chile. La victoria corta premió al equipo por un primer tiempo de control, pero la falta de contundencia dejó abierta una serie que pudo haberse liquidado.

Leandro Paredes fue la gran figura de la noche. El mediocampista, que volvió a jugar con la camiseta de Boca apenas unos días después de disputar la final del Mundial con la Selección Argentina, manejó los tiempos del equipo desde el mediocampo y metió el pase preciso para que Miguel Merentiel abriera el marcador. Su rápida vuelta al club sorprendió por el nivel mostrado.

En su estreno oficial con la camiseta xeneize, Álvaro Montero cumplió una actuación positiva. El arquero colombiano respondió con seguridad cuando fue exigido y contuvo una pelota clave durante la primera parte que pudo haber comprometido el arco propio. Dylan Gorosito también se anotó entre los puntos altos: el juvenil aprovechó la chance que le dio el entrenador, mostró personalidad para proyectarse en ataque y se consolidó como una alternativa dentro del plantel.

Miguel Merentiel, autor del único gol del partido, fue determinante por su capacidad para aprovechar la asistencia de Paredes y darle la victoria al equipo. En ataque, la vuelta de Sebastián Villa también dejó buenas sensaciones por su velocidad y desequilibrio, aunque el colombiano aún precisa sumar rodaje futbolístico para recuperar su mejor versión.

Nicolás Figal fue el principal señalado en la defensa. Comenzó con dudas durante el primer tiempo, aunque logró acomodarse con el correr de los minutos. Su actuación irregular es uno de los puntos que el cuerpo técnico buscará corregir antes del viaje a Chile. La defensa tuvo rendimientos disparejos y el propio Figal espera recuperar confianza para la definición de la serie.

Más allá de los nombres propios, la principal deuda de Boca fue la contundencia. El equipo generó varias situaciones para ampliar la ventaja y liquidar la serie, pero no logró concretarlas. Esa falta de definición mantiene la llave abierta y obliga al Xeneize a afrontar la revancha con la necesidad de sostener el resultado o marcar en condición de visitante. El conjunto dirigido por Arruabarrena volvió a mostrar una imagen competitiva, con un Paredes que se convirtió rápidamente en el líder futbolístico y con nuevos nombres que empiezan a ganarse un lugar.

La revancha se jugará en Chile. Boca viaja con la ventaja mínima y con la convicción de que, si repite la imagen colectiva del primer tiempo y ajusta la puntería, tiene herramientas para avanzar en la Copa Sudamericana.