(BUENOS AIRES).- La cuenta oficial de Boca publicó en la tarde del jueves una serie de fotos celebrando el triunfo de la Selección Argentina en la semifinal del Mundial 2026, pero una imagen en particular desató la euforia de los hinchas: la de Enzo Fernández haciendo el “topo Giggio”, el famoso festejo de Juan Román Riquelme a Mauricio Macri. El posteo del community manager del Xeneize estalló en redes y dividió opiniones entre la aprobación masiva y algún reclamo aislado.
La victoria de Argentina por 2 a 1 ante Inglaterra, con una remontada épica que depositó a la Scaloneta en la final del mundo, disparó las publicaciones de clubes, dirigentes y figuras del fútbol. La cuenta oficial de Boca no fue la excepción y subió varias postales del festejo del plantel en el campo de juego. Sin embargo, la lupa de los hinchas se posó sobre una toma del mediocampista surgido en River pero confeso simpatizante boquense.
En la imagen, Enzo Fernández aparece con las manos detrás de las orejas, replicando el gesto que Riquelme le dedicó a Macri. La escena se viralizó al instante y los comentarios en la publicación de Boca reflejaron la repercusión inmediata que tuvo la foto entre los seguidores del club. Mientras una mayoría celebró el guiño, otros hinchas pidieron que se mostraran imágenes de otros protagonistas de la semifinal.
Un guiño a Riquelme
La reacción de los hinchas incluyó mensajes de euforia por el gesto de Enzo Fernández y otros que reclamaron ver postales distintas en la cuenta oficial. Un sector minoritario pidió que se publicaran fotos de otros jugadores de la Selección o de la mística exclusiva del club, pero la imagen del volante con el topo Giggio ya se había impuesto en la conversación.
La publicación quedó fijada en el perfil oficial del Xeneize pasadas las 15:53 del jueves 16 de julio, apenas consumada la clasificación a la gran final del Mundial, y la repercusión seguía creciendo con el correr de los minutos. La foto de Enzo Fernández funcionó como un guiño explícito a la interna del fútbol argentino y al eterno cruce entre Riquelme y el expresidente de Boca, en una jornada que mezcló el festejo mundialista con la identidad boquense.




