(BUENOS AIRES).- Lionel Messi regresará directamente a Rosario tras la final del Mundial 2026 y no hará escala en Miami, la ciudad donde reside desde mediados de 2023. El capitán de la Selección Argentina cambió los planes iniciales y eligió su ciudad natal para reencontrarse con su familia apenas termine la Copa del Mundo.
El cambio de planes se conoció después de la derrota de la Albiceleste ante España en la definición del torneo. El periodista Diego Monroig reveló en ESPN que el capitán optó por un regreso sin escalas a su ciudad natal, postergando el descanso que originalmente tenía previsto en Miami. La decisión sorprendió porque las especulaciones iniciales apuntaban a un período de pausa en los Estados Unidos.
La búsqueda de intimidad
Messi, de 39 años, atravesó lo que muchos interpretan como su última participación mundialista con un desgaste físico y emocional profundo. La vuelta a Rosario aparece como un corte inmediato con la exposición pública y una prioridad puesta en los encuentros íntimos, los asados con amigos de toda la vida y los días sin cronograma. El delantero nunca cortó el lazo con el lugar donde nació y mantiene costumbres familiares que no dependen de los calendarios del fútbol. En varios recesos anteriores, el rosarino ya prefirió bajar los decibeles en Rosario antes que quedarse en otras ciudades.
Después del Mundial, el interrogante sobre la continuidad del rosarino en la Selección Argentina quedó abierto. Los días en Rosario podrían ser determinantes para una definición que los hinchas esperan con ansiedad, ya que él mismo siempre condicionó su permanencia a cómo se sintiera física y mentalmente.
A pesar del golpe deportivo, el legado del capitán no está en discusión. Conquistó la Copa América, la Finalissima y el Mundial de Qatar en un ciclo que cambió la historia de la Albiceleste. En su ciudad lo reconocen como un vecino que jamás se desarraigó, y cada regreso suyo se vive como una devolución de afecto en los barrios que lo vieron patear sus primeras pelotas.
El plan original contemplaba que Messi descansara en Miami tras la Copa del Mundo, pero la decisión mutó en las últimas horas. La prioridad ahora pasó a ser el refugio en su tierra, sin escalas ni cronogramas. El viaje a Rosario le dará la oportunidad de compartir tiempo con su familia y analizar con tranquilidad sus próximos desafíos. Rosario, para Messi, siempre tuvo un significado especial y el delantero nunca perdió el vínculo con su lugar de origen.
No hay plazos ni anuncios confirmados, pero el mensaje inmediato es concreto: después de la Copa del Mundo, Messi prefirió el refugio de su tierra directo, sin escalas. Allí buscará cerrar las heridas de la final perdida mientras evalúa sus próximos pasos profesionales. A sus 39 años, el futuro del rosarino con la Selección Argentina es uno de los grandes interrogantes que dejó la Copa del Mundo, y los días venideros en su ciudad natal podrían inclinar la balanza.
