(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena ya tiene prácticamente definido el once de Boca para visitar a O’Higgins en Chile por la vuelta de los playoffs de la Copa Sudamericana, con la ventaja del 1-0 conseguido en la ida en la Bombonera.
El equipo formaría con Álvaro Montero en el arco; Leandro Lozano, Nicolás Figal, Ayrton Costa y Lautaro Blanco en la defensa; Santiago Ascacíbar, Milton Delgado y Leandro Paredes en el mediocampo; Tomás Aranda como enganche; y Sebastián Villa junto a Miguel Merentiel en ataque.
El regreso de Leandro Paredes aparece como el principal foco de atención. El mediocampista volvió al club después de su participación con la Selección Argentina y enseguida se convirtió en una pieza importante por su jerarquía y manejo de los tiempos del equipo.
En ofensiva, Arruabarrena apuesta otra vez por la velocidad de Sebastián Villa para desequilibrar a una defensa chilena que necesitará salir a buscar el empate de la serie, y por la contundencia de Miguel Merentiel como referencia de área. Villa volvió a tener protagonismo en el esquema del Vasco, y el cuerpo técnico confía en que su capacidad de desborde sea clave ante un rival que debe arriesgar para forzar la remontada.
El desafío de cerrar la llave
Del otro lado, O’Higgins, dirigido por Lucas Bovaglio, está obligado a remontar el 1-0 sufrido en Buenos Aires. El conjunto chileno prepara un equipo con vocación ofensiva para intentar igualar la eliminatoria lo antes posible.
Para Boca, este partido representa una prueba de madurez: deberá administrar la ventaja sin resignar protagonismo. Un gol como visitante puede cambiar por completo el escenario, por lo que la concentración defensiva y la precisión para aprovechar los espacios serán determinantes.
La Copa Sudamericana es uno de los grandes objetivos del semestre para el club de la Ribera. Después de un mercado de pases con movimientos importantes y la llegada de futbolistas de jerarquía, Arruabarrena pretende que el equipo responda en esta competencia internacional. El triunfo en la ida trajo tranquilidad, pero en el plantel saben que todavía queda mucho por jugar y que deberán mostrar personalidad en suelo chileno.
El Xeneize viene de dejar buenas sensaciones en el primer encuentro y ahora busca confirmarlas fuera de casa. Con Paredes como bandera futbolística, Merentiel como referencia ofensiva y Villa como carta de desequilibrio, Boca intentará sellar la clasificación y meterse entre los octavos de final del torneo continental.
