(BUENOS AIRES).- “No me interesa lo que diga. No me molesta, que haga lo que quiera, si él piensa eso”, respondió Susana Giménez al regresar a la Argentina. La conductora habló con PrimiciasYa (América TV) en el aeropuerto y se refirió a las críticas que Jorge Rial le viene haciendo desde hace años.
La entrevista ocurrió luego de que Rial, junto a Viviana Canosa en el streaming Carnaval, volviera a apuntar contra la diva. “No, che, paren, paren, yo no soy Susana, yo no he evado, yo no me fui del país, yo no usé una fundación para hacer un juego y chorear guita, yo no compré un auto para discapacitados, no le pedí a un presidente que me ayude a descartar un auto”, dijo el conductor. Ante la consulta del cronista Oliver Quiroz, Giménez no esquivó la polémica: “Siempre me cuestionaba desde hace muchos años. Siempre me cuestionaba hace muchos años. No todos somos Sus. No me interesa lo que diga. No me molesta, que haga lo que quiera, si él piensa eso”.
El diálogo también derivó hacia la comparación que en esos días habían hecho entre ella y la China Suárez, a quien definieron como “la China Suárez de los 70”. Susana reaccionó con una mezcla de ironía y sinceridad. “Y puede ser que sí. Eso no sé. No creo, porque no tiene carisma”, afirmó. Ante la repregunta, la conductora fue más directa: “No, para mí no. Es preciosa, pero es muy aburrida”.
Un enfrentamiento de larga data
La enemistad entre Susana Giménez y Jorge Rial tiene décadas en la televisión argentina. El periodista suele cuestionar las decisiones fiscales y personales de la conductora, y en esta ocasión volvió a mencionar la compra de un auto con franquicia para personas con discapacidad y un supuesto pedido de ayuda a un ex presidente. Las afirmaciones de Jorge Rial generaron un rápido respaldo en los estudios de América TV.
En Sálvese quien pueda, Yanina Latorre salió a defender a la diva y calificó el intercambio como “el desorden y el resentimiento de este debate”. Luego profundizó sobre la acusación de evasión: “Susana Giménez no es evasora. Susana Giménez hizo una treta, cambió su domicilio fiscal y su vida a Uruguay, porque en este país está el impuesto al rico, está podrida de pagar impuestos que te roban los Insaurralde y Cirio”. Además, recordó que la conductora fue “cancelada por todo” —desde sus dichos sobre la pena de muerte hasta el caso Grassi— y sin embargo siempre se mantuvo vigente.
Viviana Canosa había planteado la pregunta que retumbó en el aire: “Ahora, qué cosa, no es por nada, pero cómo se le perdona, y se le perdonó todo a Susana Giménez. A otra, otro por mucho menos, canceladísimo”. Los panelistas de Latorre reforzaron que la trayectoria de Susana es indiscutible, al punto de que “si hay algo que no se le puede cuestionar a Susana es la estelaridad”.
Lejos de engancharse en la polémica, Susana Giménez optó por la tranquilidad. Sus respuestas dejaron en claro que los cuestionamientos de Jorge Rial ya no perturban su presente. Mientras el periodista insiste con viejas acusaciones, la diva prefiere no darle entidad al conflicto.
