DEPORTES

Arruabarrena reveló sus dificultades para dirigir Boca

 

El Vasco analizó el empate y respondió a los dichos de Riquelme.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- “Son situaciones que se repiten, cometemos errores que nos cuestan muy caro, errores tontos”, dijo Rodolfo Arruabarrena tras el empate 2 a 2 de Boca ante Newell’s en Rosario. El equipo había arrancado ganando pero se lo dieron vuelta en el arranque del segundo tiempo, y el DT no ocultó su bronca por otro rendimiento con altibajos.

“Tuvimos 15 minutos de errores tontos, errores muy tontos a este nivel que nos cuestan mucho y más en la situación que venimos. En lo futbolístico estoy más tranquilo, se vio una idea, hubo bastantes asociaciones”, señaló el entrenador en conferencia de prensa. Pese a la recuperación sobre el final, el foco quedó en los desajustes que dejaron al equipo contra las cuerdas.

La respuesta a Riquelme

La autocrítica del Vasco llegó después de que el presidente Juan Román Riquelme apuntara contra el plantel en Rancagua, tras la clasificación por penales ante O’Higgins por la Copa Sudamericana. “Sé que los jugadores tienen mucho que hablar, porque no te pueden hacer un gol de lateral, eso no tiene que ver con lo anímico o la confianza”, había dicho el máximo dirigente antes del viaje a Rosario.

Consultado por esas declaraciones, Arruabarrena respondió: “Son 15 minutos capaz de desconcentración, de pensar que no va a pasar esto, no hacer el esfuerzo para cubrir un espacio. Reacción hay, y lo hubo”. El DT valoró que el equipo no se entregó y rescató la actitud con la que llegó al empate, aunque concedió que los fallos defensivos no deberían repetirse.

En la misma línea, el técnico reconoció el impacto anímico de los golpes que recibió Boca en las últimas semanas. “Anímicamente sí son palos, pero estamos en Boca y tenemos que levantar, no hay tiempo para el lamento sí para el trabajo”, afirmó, en una respuesta que de alguna forma coincidió con el diagnóstico de Riquelme sobre los errores que no pueden permitirse.

Arruabarrena también puso la mirada en la seguidilla de partidos que se avecina. “Sabía que iba a tener un mes cargado, nos tenemos que enfocar en esos errores que nos están costando demasiados partidos”, aseguró. El mensaje fue claro: la corrección de esos 15 minutos fatales es la condición para que la idea de juego que él ve en los entrenamientos se traduzca en resultados.

El empate en Rosario dejó a la vista las dificultades del DT para enderezar un equipo que alterna buenos pasajes con desconexiones graves. La igualdad llegó después de que Boca empezara ganando, perdiera el control en el complemento y tuviera que remar de atrás para rescatar un punto que casi se convierte en triunfo sobre la hora. Con la agenda apretada de agosto en marcha, Arruabarrena sabe que no hay margen para el lamento y que la reacción que mencionó deberá aparecer desde el minuto cero y no a contrarreloj.