(BUENOS AIRES).- “El momento ya vendrá y hay que estar preparado”, dijo Chimy Ávila. El delantero confirmó que hubo contactos concretos para intentar llegar a Boca durante el mercado de pases: habló con Leandro Paredes, a quien conoce desde las Inferiores, y mantuvo una conversación con Rodolfo Arruabarrena. La operación no prosperó y terminó convirtiéndose en refuerzo de Independiente, aunque su mensaje dejó abierta la posibilidad de un futuro regreso.
La chance de llegar a Boca apareció como un intento de concretar su regreso al club donde realizó parte de sus Inferiores. Chimy Ávila estuvo en el radar del Xeneize y mantuvo conversaciones para encontrar la manera de vestir la camiseta del club del que surgió futbolísticamente. “Tuve una charla con Paredes para llegar a Boca. Nos conocemos desde chicos”, explicó el delantero.
Leandro Paredes fue uno de los interlocutores de Ávila durante esas gestiones. El atacante también conversó con Rodolfo Arruabarrena, en un diálogo que se sumó al contacto que ya había mantenido con el mediocampista. El objetivo era encontrar la forma de que pudiera jugar en Boca, una posibilidad que finalmente no se concretó.
La Primera de Boca sigue siendo una cuenta pendiente para el delantero rosarino. A sus 32 años, Ávila tuvo una extensa trayectoria en Europa y pasó por distintos clubes, pero nunca llegó a debutar oficialmente con el Xeneize. Por eso, la chance que apareció en este mercado tenía un significado especial más allá del aspecto deportivo.
El acuerdo no prosperó y Ávila tomó otro camino. El atacante eligió mirar hacia adelante y explicó que la falta de acuerdo no implica que la oportunidad haya desaparecido para siempre. “Si no llegó fue porque no era el momento. Ya vendrá y hay que estar preparado”, sostuvo.
La frase de Ávila no funcionó como un cierre sobre la posibilidad de llegar a Boca. Al plantear que el momento todavía puede llegar, el delantero dejó abierta la chance de que las condiciones vuelvan a coincidir más adelante. Su mensaje fue interpretado como una señal de que el interés por el club no quedó completamente descartado.
El presente en Independiente
Independiente se convirtió en el nuevo destino de Ávila después de que quedara libre del Betis. El delantero firmó contrato hasta diciembre de 2028 y comenzó una etapa distinta de su carrera en el fútbol argentino. También aseguró que ahora su cabeza está puesta en defender la camiseta del Rojo y responder al cariño que recibió desde su llegada.
El vínculo emocional de Ávila con Boca continúa, pero su presente está en Independiente. Los contactos con Paredes y la conversación con Arruabarrena confirmaron que su interés por llegar al club fue concreto, aunque esta vez no pudo cumplir el sueño de jugar en la Bombonera. Por ahora, el delantero deberá enfocarse en su nuevo equipo, con un contrato vigente hasta diciembre de 2028.
