(BUENOS AIRES).- La tarta desprolija que es tendencia tiene nombre propio: galette. Tefi Russo propone una versión de zapallo asado y ricotta, envuelta en una masa integral bien crocante y aromática, que no exige bordes perfectos ni tartera.
El encanto de esta preparación está en su estética rústica: cualquier imperfección se ve intencionada y tentadora. La combinación del zapallo cabutiá asado con una crema de ricotta, queso crema y parmesano la vuelve ideal para una comida casera. Tefi Russo le pone su sello propio a una receta que resuelve el almuerzo o la cena sin complicaciones.
Ingredientes de la galette de Tefi Russo
Para la masa crocante:
220 g de harina integral
80 g de harina 0000
150 g de manteca fría en cubos
1 huevo
40 a 60 ml de agua helada
½ cdta. de sal
1 cdta. de azúcar
1 cdta. de tomillo seco o fresco
Para el relleno:
½ zapallo cabutiá
300 g de ricota escurrida
50 g de queso parmesano rallado
2 cdas. de queso crema
Ralladura de ½ limón
Hojas de salvia fresca, aceite de oliva, sal, pimienta negra y nuez moscada a gusto
1 huevo para pincelar la masa
La preparación arranca por la masa: mezclá la harina integral, la harina 0000, la sal, el azúcar y el tomillo. Sumá la manteca fría en cubos y pellizcá con los dedos hasta formar un arenado grueso. Incorporá el huevo y volcá el agua helada de a poco, uniendo sin amasar demasiado hasta formar un disco; llevá la masa a la heladera durante 1 hora.
El zapallo cabutiá se corta en gajos finos, se acomoda en una placa y se rocía con aceite de oliva, salvia, sal y pimienta. Se hornea a 200 °C durante 30 a 35 minutos, dándolos vuelta a mitad de cocción, hasta que queden dorados y caramelizados.
El relleno se prepara mezclando la ricota bien escurrida con el parmesano, el queso crema, la ralladura de limón, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Después estirá la masa fría sobre papel manteca hasta formar un círculo de unos 35 cm, esparcí la crema en el centro dejando un margen libre de 5 cm y acomodá los gajos de cabutiá asado por encima.
Replegá los bordes libres de la masa hacia el centro, sin importar que queden irregulares. Pincelá con huevo batido y llevá al horno precalentado a 190 °C durante 35 a 40 minutos, hasta que la masa esté dorada y firme. Tefi Russo sugiere servirla tibia con una ensalada fresca de rúcula, lascas de queso sardo y nueces picadas.
El secreto para una masa bien crocante está en el agua helada, que se agrega de a chorritos mínimos. Mover poco la preparación evita desarrollar el gluten y garantiza una textura hojaldrada y quebradiza que sostiene el relleno sin humedecerse. La tenés que probar sí o sí.
