(BUENOS AIRES).- “Pocas veces un DT tiene tanto que ver en el resultado como hoy”, sostuvo Hernán Castillo después del empate 2-2 de River frente a Vélez en el Monumental. El periodista apuntó contra Eduardo Coudet y consideró que las decisiones del entrenador fueron determinantes para que el equipo dejara escapar un partido que tenía encaminado. El resultado correspondió al Torneo Clausura y generó fuertes cuestionamientos al técnico. Su lectura se concentró en la forma en que River perdió el control cuando Vélez empezó a ganar terreno.
River había realizado un muy buen primer tiempo, con presión, manejo de pelota e imposición de condiciones frente a un Vélez que sufrió la intensidad del local. El Millonario mostró una versión convincente durante esa etapa y llegó a tener una ventaja importante. La diferencia le permitió afrontar el complemento con el partido bajo control. El contraste apareció después, cuando el equipo no pudo sostener el ritmo y permitió la reacción del conjunto de Guillermo Barros Schelotto.
El desgaste físico de River comenzó a hacerse evidente con el correr de los minutos. El equipo se quedó sin piernas y perdió la presencia que había mostrado durante la primera mitad, mientras Vélez recuperaba terreno de manera progresiva. Guillermo Barros Schelotto realizó modificaciones para refrescar a su equipo. Los futbolistas que ingresaron le dieron otra dinámica al conjunto visitante y permitieron que el Fortín volviera a meterse en el partido.
Eduardo Coudet tardó en utilizar las variantes que tenía disponibles. El empate de Vélez llegó cuando el desgaste de River ya era notorio, y el entrenador recién decidió realizar dos modificaciones más después de recibir ese golpe. Para Hernán Castillo, esa reacción llegó demasiado tarde. River necesitaba piernas frescas para recuperar la intensidad que había mostrado durante el primer tiempo y evitar que el rival tomara definitivamente el control.
La administración de los cambios quedó en el centro de la crítica. Coudet volvió a no agotar las variantes disponibles, mientras Vélez utilizó mejor sus recursos de recambio para modificar el desarrollo del partido y aprovechar la frescura de sus suplentes. River perdió el dominio de la primera mitad, comenzó a retroceder y permitió que el visitante se sintiera cada vez más cómodo en el Monumental. La diferencia inicial se fue diluyendo hasta desaparecer.
Hernán Castillo consideró que pocas veces un director técnico tuvo tanta incidencia en un resultado como en ese partido. Su cuestionamiento se concentró en el momento elegido para hacer los cambios y en la falta de reacción del cuerpo técnico cuando Vélez comenzó a ganar terreno. El periodista sostuvo que River debía haber reaccionado antes para evitar que el rival tomara definitivamente el control del encuentro. Para su análisis, la responsabilidad de Coudet fue determinante en el desarrollo del empate.
El empate fue un duro golpe para River porque el equipo tenía el partido encaminado. La igualdad volvió a dejar puntos en el camino y expuso la dificultad del conjunto para sostener sus buenos momentos durante los 90 minutos. Coudet tendrá ahora el desafío de corregir la gestión de los partidos y aprender a leer cuándo el equipo necesita una renovación física desde el banco. La conclusión que dejó el partido fue que River tuvo el control, pero se quedó sin respuestas cuando Vélez reaccionó.
