(BUENOS AIRES).- El chef Paco Almeida compartió una receta que convierte a las clásicas milanesas en un plato de otro nivel: milanesas de carré de cerdo ultrajugosas con batatas agridulces al queso azul.
Las milanesas son un clásico imbatible en la mesa argentina, pero con carré de cerdo sin hueso la cosa cambia por completo. Almeida contó todos los secretos para que salgan perfectas y sumó una guarnición que se resuelve en sartén en solo 20 minutos.
Ingredientes
1 carré de cerdo sin hueso
3 huevos
1 cucharada de mostaza
50 cc de leche
Perejil fresco picado al gusto
Ralladura de 1 limón
Pan rallado, cantidad necesaria
Sal y pimienta negra al gusto
Aceite neutro para freír, cantidad necesaria
5 batatas medianas
50 cc de miel
100 g de queso azul
Primero, cortá el carré en bifes de unos 2 cm de grosor. Colocalos entre dos separadores plásticos y, con un martillo de cocina, golpealos suavemente desde el centro hacia afuera hasta que queden bien finitos y parejos. En un bowl, batí los huevos con la leche, la mostaza, el perejil picado, la ralladura de limón, sal y pimienta. El chef asegura que así la carne toma mucho sabor.
El empanado es doble: pasá cada bife por pan rallado, después por la preparación de huevo y nuevamente por pan rallado. Presioná con la palma de la mano para que la corteza quede firme. El truco infalible de Almeida es el reposo en frío: llevá las milanesas a la heladera por al menos 30 minutos para que el empanado se fije y no absorba aceite de más.
Mientras, prepará las batatas. Pelalas y cortalas en rodajas o cuñas. Doralas en una sartén con un hilo de aceite a fuego suave y tapadas durante 15 minutos. Dales vuelta, sumá la miel y desgraná el queso azul por encima. Tapá de nuevo y cociná 5 minutos más hasta que el queso se funda.
Freí las milanesas en abundante aceite caliente hasta que estén bien doradas. Retiralas sobre papel absorbente y servilas bien calientes junto a las batatas agridulces.
El corte magro del carré es clave: al aplastarlo, se rompe el tejido conjuntivo y la carne se cocina pareja en segundos. La humedad de la leche y la mostaza en el ligue atrapan el jugo dentro de la costra, por eso quedan tan jugosas. Paco Almeida insiste en que respetar el frío y el doble empanado es la clave para que no se sequen. Una receta simple que se vuelve adictiva; las tenés que probar sí o sí.
