(BUENOS AIRES).- «La clave de estas canastitas de choclo está en su técnica: un relleno cremoso que se liga directamente en la sartén en un solo paso», explicó la cocinera Marisa Cortéz al presentar esta receta de canastitas de verduras con salsa blanca exprés. La preparación lleva 15 minutos de elaboración y 15 de horno, rinde 6 canastitas generosas y tiene una dificultad muy fácil, así que ni los más novatos de la cocina tienen excusa.
«Las hacemos en poco tiempo, salvan una comida y se pueden llevar como vianda a la escuela o al trabajo», contó Cortéz. La base son tapas de empanadas, una lata de choclo y algunas verduras frescas, ingredientes que casi siempre hay en la heladera o en la alacena. Además, la misma receta permite crear versiones distintas según lo que tengas a mano, así que nunca se vuelve repetitiva.
Los ingredientes de la receta de canastitas
Para la base vas a necesitar:
6 tapas de empanadas (hojaldradas o criollas)
100 g de queso cremoso o mozzarella en cubos
Queso rallado para gratinar (opcional)
Para el relleno base de choclo:
1 lata de choclo entero (amarillo o cremoso)
1 cebolla grande
1 cucharada colmada de fécula de maíz (maicena)
1 taza de leche entera o descremada
1 cucharada de aceite o manteca
Sal, pimienta negra y nuez moscada al gusto

El armado empieza por la masa: tomá cada una de las 6 tapas y hacé repulgues o pellizcos hacia adentro en los bordes para formar una cazuelita firme. Ubicalas en una placa apenas aceitada y reservá. Después, caramelizá la cebolla picada bien finita en una sartén con aceite a fuego medio, hasta que transparente y tome un tono dorado. Sumá el choclo escurrido, cociná dos minutos para que tome temperatura y ya tenés la base del relleno.
El truco de la salsa blanca exprés está en no usar otra olla: abrí un hueco en el centro de la sartén, separando los ingredientes hacia los bordes. Disolvé la fécula de maíz en la taza de leche fría y vertela directo en ese espacio libre. Revolvé desde el centro hacia afuera a fuego medio hasta que rompa en hervor y espese por completo, hasta lograr una textura cremosa.
Para condimentar en capas, sumá la sal final, pimienta negra recién molida y un toque de nuez moscada. Retirá del fuego y dejá entibiar. Colocá un cubo de queso cremoso o mozzarella en la base de cada canastita, cubrí generosamente con el relleno de choclo y terminá con queso rallado por arriba. Llevalo a horno fuerte precalentado a 200 °C durante 12 a 15 minutos, o hasta que la masa esté dorada y el queso completamente fundido.
«Tapas de empanadas, latas y algunas verduras frescas se convierten en una comida sabrosa y nutritiva. Como se hace la salsa blanca sin pasos extra ni ensuciar otra sartén», describió Cortéz sobre la lógica de la receta. Y si querés salir del choclo, las variantes funcionan con la misma técnica: espinaca o acelga cocida y bien escurrida; zucchini y medio morrón rojo salteados en cubitos; o dos tallos de puerro picados con 150 g de champiñones laminados aromatizados con tomillo fresco.
Con una sartén, una placa y media hora de tu tiempo tenés la cena resuelta, cremosa y en versión que vuela sola en cualquier mesa. Probálas sí o sí: una receta simple que se vuelve adictiva.

